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- 04/01/2017 01:01
Mis deseos por un año feliz
Este augurio que nos enviamos en esta época es un deseo de bienestar para los demás. Comúnmente cuando saludamos con la pregunta ‘¿todo bien?' equivale a una expresión de paz; sin ella no puede haber felicidad. Nuestro deseo de un ‘Feliz Año 2017' para los panameños va acompañado de un anhelo de paz para Panamá. Los saludos tradicionales de los pueblos semitas hebreo y árabe —'shalom' y ‘saalam'— transmiten la esperanza de que la persona se conserve sana física, espiritual y psicológicamente y disfrute de paz.
Se necesitan virtudes ciudadanas para disfrutar cabalmente de esa paz. Comienza por el respeto mutuo, como sentenció Juárez, que discierne al otro y valora sus intereses y necesidades para entonces construir una relación de empatía. Una persona empática muestra la intención de comprender los sentimientos y emociones de los demás, intentando sentir lo que siente el otro, y ayudarnos mutuamente. La persona empática sabe escuchar y entender problemas y emociones ajenas.
A su vez respeto y empatía entrañan tolerancia con quienes no piensan o creen como uno, o no tienen los mismos gustos o son diferentes. Ese respeto a la diversidad, que el tolerante acepta, sería una actitud valiosa en un Panamá que aspira a ser justo.
Para ser respetados los panameños debemos ser ciudadanos íntegros y dignos. Se entiende que una persona es íntegra cuando es un individuo educado, honesto, en control de sus emociones, que se respeta a sí mismo y a los demás, que es disciplinado, puntual y leal, firme en sus acciones, cumplidor de sus compromisos. En pocas palabras: es correcto e intachable y es alguien en quien se puede confiar por su decencia, generosidad y pundonor, como también responsable al tomar sus decisiones y en el cumplimiento de sus obligaciones. Es un individuo que no se escurre para evitar enfrentar las consecuencias de sus actos y sabe responder por ellos, sobre todo cuando la responsabilidad está relacionada con un cargo, un trabajo o una paternidad.
La ecuanimidad es otra virtud para poder mantenerse sereno ante las reacciones que pueden aparecer en diversos momentos de la vida, y mostrar un carácter estable ante adversidades y alegrías. La persona ecuánime comprende mejor las situaciones que surgen en el transcurso de su vida para siempre encontrar una mejor solución de conflictos. Es la característica de equilibrio y prudencia importante en la persona que imparte justicia, que le permite dictar fallos justos que den a cada cual lo suyo. También hay que ser líder para motivar, comandar y conducir a personas a hacer el bien, sobre todo cuando se trabaja en equipo, influenciando positivamente las actitudes de los demás frente a objetivos comunes. Esos son mis deseos por la felicidad de los panameños y de Panamá, acompañados de mi esperanza de que en nuestro país florezca la paz con ciudadanos respetuosos, responsables, ecuánimes, justos, tolerantes, empáticos, prudentes y con capacidad de liderazgo para inspirar el bien para todos.
Finalmente, al redactar estos pensamientos, todavía no sabemos cuál será el futuro que le depara la decisión de autoridades del Gobierno estadounidense con los diarios de GESE. Cientos de periodistas, reporteros y el resto del personal administrativo y sus familias han vivido meses de angustia frente al pabellón de la muerte de ambos diarios. Para ellos no ha sido época de paz y el resto de los ciudadanos hemos sido empáticos con ellos. En caso de un desenlace fatal, el resto de la ciudadanía no podrá evitar el amargo sabor de frustración y desilusión por el injusto perjuicio causado por la mayor democracia del mundo.
EXDIPUTADA