- 11/10/2012 02:00
La importancia de Ser padre...
Creo que no hay ninguna noticia tan impactante como saber que uno será padre. Saber que en algunos meses uno será responsable de traer a un ser a este mundo, y no digo biológicamente, porque esto lo puede hacer absolutamente cualquiera; estamos hablando de la responsabilidad que significa criar a estos seres puros e inocentes, completa y totalmente llenos de amor, que luego de nueve meses dentro del cuerpo de la mujer vienen a este lugar desconocido lleno de peligro y maldad, y somos nosotros, los padres, los que tenemos la titánica misión de cuidarlos y protegerlos, somos todo para ellos; esto significa que estarán totalmente influidos por lo que nosotros los ‘padres’ decidamos hacer, decir e inclusive pensar. Es espectacular pensar que esto estará pasándome a mí en unos meses, pero tan aterrador a la vez, saber que el más mínimo error puede repercutir en la vida de otro ser humano con tanto poder y transcendencia.
Algunos dirán que están los amigos, la televisión, los videojuegos, la empleada, y así puedo seguir mencionando EXCUSAS, por cualquier falta que es exclusiva de los padres, y es aquí donde los valores éticos y morales juegan un rol indispensable en la crianza de estos nuevos ciudadanos del mundo, es el deber de nosotros los padres transmitir estos conocimientos basados en el amor incondicional hacia ellos, con el fin de moldearlos y convertirlos en personas de bien. Pero a través de las generaciones, esta responsabilidad se ha ido reduciendo a la comodidad de sus progenitores, al punto de permitir que terceros, para no decir máquinas, sean las que formen a sus hijos. Ser padres es una oportunidad única en la vida, es tan asombroso que no hay palabras para describirlo.
¿Por qué dejar que otros se hagan cargo de esto? Suena como la locura más grande del mundo y en esta parte me parece oír a algunas personas, incluyendo a amigos míos que dirán: ‘¡Hay que trabajar! Ir a reuniones, viajes, conferencias, etc... ¿Cómo quieres que los alimentemos o le compremos ropa y juguetes o que paguemos la escuela?’. Considero bastante justo este razonamiento, pero recaemos en el tema del consumismo y de esta sociedad carcomida por el malentendido y mal utilizado termino: ‘éxito’.
¿De qué nos sirve tener a nuestros hijos vestidos con ropita de marca desde que nacen, tenerle los mejores juguetes, los últimos videojuegos, un celular último modelo, matricularlo en la mejor escuela, clases de tenis o golf? Si no les dedicamos el tiempo que ellos necesitan como seres humanos, estamos hablando de ese calor que solo un padre puede tener hacia un hijo, verlo gatear y caminar por primera vez, oír esa primera palabra, cambiarle los pañales, dormir con ellos, darles de comer, oír sus cuentos cuando llegan por primera vez de la escuelita.
La verdad no sé cómo alguien puede pensar que el dinero o algo material puede sustituir esto, pero se los digo de lo más profundo de mi corazón. Yo le agradezco a mis padres por el tiempo que me dedicaron de niño, créanme que no me acuerdo de más de 3 juguetes, pero me acuerdo de casi todas las veces que estaban ahí para explicarme algo o apoyarme con mis problemas. Y no quiero decir con esto, que no aprecio ni valoro lo que habrán invertido en mi educación y en actividades extracurriculares, pero lo que al final nos unió es que estaban ahí cada vez que los necesitaba. Uno escoge a sus amigos, pero Dios se encarga de escogernos a nuestros padres y esto señores no tiene precio.
ARQUITECTO-ROTARIO.