• 11/10/2015 02:00

Un país fracturado

‘Lo que todos debemos aspirar: poder crecer con el país y que se reduzca la pobreza y haya más equidad...'

Este título podría aplicarse a Alemania que recién conmemoró los 25 años de su reunificación, o a Rusia, que ha atravesado tantos procesos políticos e ideológicos. Recién acaba de recibir el premio Nobel de Literatura una reportera literaria, por su comprensión del « homo soviéticus », que continúa presente cuando ya todas las ideologías están ausentes. Se trata de Svetlana Alexievich y es un orgullo que no solo se premie la labor de una mujer, sino de una periodista que ha cultivado la prosa literaria para poder entender mejor la fenomenología de los cambios en los sistemas de Gobierno.

Nuestro país sigue fracturándose a marcha forzada, en estos momentos a un punto muy frágil, por el simple hecho de que el colectivo de la población pierde a pasos agigantados la fe en la justicia, que después de haber dado medida cautelar a discreción y selección de unos cuantos del Gobierno pasado y a unos pocos de los muchos ilícitos que se cometieron, no se ha juzgado a nadie. Y tal parece que, según noticias de la misma jefa del Ministerio Público, no se piensa realizar ningún juicio por lo menos hasta el otro año.

Corrió como pólvora en las redes sociales que al expresidente prófugo le habían revocado la visa estadounidense o, por lo menos, lo habían invitado a abandonar el país del norte, donde se fue a refugiar desde inicios del año. Por el medio habitual que utiliza para dar respuesta a los cuestionamientos que se le hacen, negó que estuviera pidiendo asilo y que estaba pensando en irse a España o Puerto Rico, ‘donde se paga menos impuesto que acá '. Esa última expresión es una bofetada a todos los panameños, que hemos visto cómo se hicieron los negocios ‘con ' nuestros impuestos y que se armó toda una maraña de corrupción para cobrar comisiones por el cobro de los mismos. También cómo se obligó a todo el que facturaba un mínimo anual a adquirir un sistema de facturación para evitar evasión fiscal.

La selectividad en los casos investigados ya empieza a ser sospechosa, porque no se tocan ciertos temas ni ciertos proyectos en donde puede haber estado la mano del hoy presidente Varela, o su círculo cero —que lo tiene— ni tampoco a ciertos personajes que fueron protagonistas importantes y determinantes en el desfalco nacional. La página web de la Autoridad de Turismo fue un caso puntual de apropiación indebida de recursos del Estado y no se ha vuelto a hablar del asunto ni se han seguido las pistas de lo que en su momento se señaló como incorrecto. De la misma forma otros proyectos, como el Centro de Convenciones de Amador, la Cadena de Frío, que se congeló en sus inicios, están dentro de una nube gris que no sale a flote ni se hunde en el olvido.

Todo se perfila como un fiasco nacional de proporciones descomunales. Un juego de azar dentro de todo el universo perturbado del país. Parece un baile de máscaras que trata de acomodar la realidad y la vida dependiendo de los intereses, aspiraciones, grupos de poder, mafias y rejuegos de los que en él participan. No vivimos en una sociedad que ofrece seguridad ni legalidad, todo es una trampa oscura, gigantesca….

Y todo sigue su curso normal, no ocurre nada nuevo, estamos flotando en un mar en calma, que a veces se agita con una tormenta, pero después vuelve a la calma. Lo que todos debemos aspirar: poder crecer con el país y que se reduzca la pobreza y haya más equidad, al lado de la desproporcionada riqueza que se ve desde los edificios altos y esbeltos del perfil de la ciudad, no parece estar en la agenda de nadie —ni de la empresa privada ni del Gobierno— y ante esta fractura, la mayoría de la población va a buscar su espacio sin pensar en el de al lado. Así empiezan las fracturas y se alimentan los desencantos.

ARQUITECTA Y EX MINISTRA DE ESTADO.

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