• 08/04/2014 02:00

¿Queremos un país de concreto o un país de personas?

No me atribuyo la autoría de la frase del título, reconozco la frase, pero no recuerdo su autor.

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No me atribuyo la autoría de la frase del título, reconozco la frase, pero no recuerdo su autor y ruego excusas por citarla. Una frase con un mensaje muy atinado, muy a tiempo en el umbral de elecciones que invita a reflexionar sobre el tipo de nuevo gobierno que deseamos escoger. Nos pone a pensare si queremos continuar con un gobierno cuyo interés principal ha sido el de construir obras o un nuevo gobierno que demuestre menos interés en obras físicas y se dedique prioritariamente a obras de mayor contenido social; o sea, un gobierno que se preocupe más por el bienestar de las personas.

Nadie en su sano juicio podrá negar que este gobierno ha ejecutado grandes obras físicas, muchas de contenido social, como escuelas y hospitales, unas inauguradas aún por terminar, otras ya ejecutadas, pero de dudosa prioridad o innecesarias, no se le puede restar mérito por esos logros. Esos logros, sin embargo, no han recibido el elogio público que el gobierno reclama merece, ya que estas realizaciones han sido públicamente cuestionadas y desacreditadas por la metodología de su adjudicación mediante contrataciones públicas, la mayoría de veces, a personas y/o empresas afines al gobierno, y las múltiples acusaciones públicas de sufrir excesivos sobrecostos no justificados.

Dicho lo anterior, alegar ‘más progreso en 5 que en 50’ es una burda exageración y vulgar desprecio a las realizaciones de anteriores gobiernos y crasa ignorancia de nuestra historia socioeconómica de los pasados 50 años.

También es cierto que este gobierno ha sido favorecido por un periodo de bonanza económica sin paralelo histórico, que ha colocando a Panama como país líder en crecimiento económico en la Región Latinoamericana. Mas, esa bonanza ha sido desaprovechada por nuestro gobierno y no utilizada para realizar obras de interés social general. Siendo así que ese ‘boom’ económico no ha permeado hacia abajo, hacia las clases más necesitadas, concentrándose arriba entre un grupo menor de connacionales; tanto, que Panamá continua entre los países del globo de peor distribución de riqueza.

Un mejor aprovechamiento de ese ‘boom’, seguramente hubiese ayudado a cerrar esa brecha de desigualdad. No se aprovechó debidamente. Qué mayor evidencia queremos que las constantes quejas de las poblaciones con los consuetudinarios cierres de vías, exigiendo llenar sus necesidades básicas: agua, recolección de la basura, mejores vías, protección ciudadana, como también alto costo de la Canasta Básica Alimentaria, esto último, un reflejo de la crítica falta de atención gubernamental al agro.

Indudablemente, el gobierno, en su afán de perpetuar su memoria en megaproyectos y otros monumentos de concreto, omitió un mejor balance del uso de esa bonanza en logros de mayor interés social general. Lo recordaremos como un gobierno de concreto. Tristemente, pudo ser mejor recordado como un gobierno mayormente interesado en satisfacer las necesidades básicas y bienestar social de las personas.

En mi opinión, no supo aprovechar las evidentes ventajas de la economía más dinámica de la Región. Al final de cuentas, hubiésemos terminado con un país de mayores beneficios y estabilidad social y despedido por un pueblo con una memoria más amable de su gestión.

Hoy, tenemos un país de concreto, pleno de deficiencias de orden social y serias consecuencias de una excesiva centralización de poderes del Estado en el Ejecutivo, que han causado un evidente debilitamiento de nuestro régimen democrático y pone en riesgo nuestra estabilidad social. Existe una marcada percepción de corrupción en la gestión pública, no solo entre nosotros, sino también entre organizaciones de prestigio internacional, como el Foro Económico Mundial, cuyos índices pertinentes a medidas de corrupciones nos colocan entre los niveles globales más negativos.

Al final, queda nuestra respuesta a si ¿queremos continuar con un país de concreto o un país primordialmente orientado hacia las personas? Piénsalo bien y decide el 4 de mayo. Solo tú y más nadie puede decidir.

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