Panamá defiende ante China fallo sobre el Canal y la separación de poderes, exigiendo respeto a su soberanía y Constitución ante la OEA
- 25/06/2026 00:00
Geopolítica global y los nuevos retos de la cooperación financiera internacional
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Agrega La Estrella en Google ↗️Durante los últimos sesenta años, el sistema de cooperación internacional para el desarrollo se estructuró sobre una lógica relativamente estable: los organismos multilaterales y los países donantes incrementaban gradualmente sus recursos, mientras que los gobiernos ejecutaban programas de desarrollo económico, social e institucional.
Este modelo se sustentó en la expansión de la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD), el fortalecimiento del multilateralismo posterior a la Guerra Fría y el consenso internacional sobre la reducción de la pobreza y la promoción de políticas públicas orientadas al desarrollo humano. Sin embargo, tras la crisis de la pandemia del Covid-19 y la convergencia de nuevas disputas geoeconómicas, el escenario internacional contemporáneo da cuenta de un cambio de época en el equilibrio institucional que conocíamos hasta entonces.
La emergencia de nuevas tensiones y conflictos geopolíticos de escala global han debilitado el ecosistema de gobernanza multilateral de las Naciones Unidas, afectando directamente tanto la reducción como la reconfiguración geográfica y sectorial de los fondos destinados a la cooperación internacional. Las últimas cifras disponibles dan cuenta de una caída histórica del orden del 23%, unos 175 millones de dolares entre 2024 y 2025.
La Ayuda Oficial al Desarrollo ha dejado de ser un mecanismo exclusivo de transferencia de recursos Norte-Sur, convirtiéndose progresivamente en un instrumento de influencia estratégica que refleja tanto objetivos de desarrollo como intereses diplomáticos, comerciales y de seguridad.
En esta nueva coyuntura, el ecosistema de la cooperación internacional se caracteriza por un entorno volátil de mayor diversidad y complejidad institucional, reconvirtiendo un modelo de financiamiento predecible orientado a la ejecución de proyectos en una nueva lógica de financiamiento más competitiva basada en la evidencia y la eficiencia ¿Cómo puede adaptarse Panamá al descenso de los flujos provenientes de la cooperación internacional? ¿Cuáles son los principales retos que afrontan los diferentes niveles de gobierno en Panamá para lograr una gestión exitosa de aquellos proyectos financiados por la cooperación internacional?
Panamá representa un caso bien peculiar porque combina una posición económica relativamente favorable - por su condición de economía de renta media alta y centro logístico-financiero global - con importantes vulnerabilidades estructurales: desigualdad territorial, brechas sociales, presión migratoria regional, desafíos ambientales y debilidades institucionales.
Históricamente, Estados Unidos ha sido uno de los actores más influyentes en la cooperación internacional debido a la relación estratégica derivada del Canal de Panamá, la seguridad regional, la lucha contra el narcotráfico, la migración y la gobernabilidad.
En estas áreas sectoriales, la ayuda financiera provista por la Agencia Americana de Cooperación (Usaid) era significativamente considerable, pero el desmantelamiento propiciado por la gestión Trump ha modificado de forma radical los mecanismos de cooperación para el despliegue de asistencias técnicas y transferencias de capacidades La crisis de Usaid simboliza el retroceso del compromiso estadounidense con la cooperación tradicional y evidencia una mayor politización de la ayuda. Paralelamente, la presión financiera sobre el multilateralismo limita la capacidad de otros organismos internacionales para compensar esa retirada.
Tal como señalan los últimos datos disponibles de la OCDE, los donantes institucionales también han modificado sus criterios de acceso a los fondos destinados a la cooperación, exigiendo que los gestores públicos demuestren impacto, no simplemente un cúmulo de actividades realizadas.
Estos nuevos parámetros establecidos para el otorgamiento condicional de fondos requieren de un abordaje gubernamental que trascienda la simple ejecución de proyectos, orientando la gestión pública hacia una lógica predominante de evidencia y eficiencia. Sea entonces para conservar e incluso obtener nuevos fondos provenientes de la cooperación internacional, las administraciones gubernamentales de Panamá (desde las provincias hasta los gobiernos locales y comarcas), deberán robustecer y sofisticar cuatro capacidades estatales que revisten incidencia crítica: coordinación multinivel y capacidad de articulación territorial; gestión basada en evidencia y medición de impacto; teorías del cambio y gestión del conocimiento; e integración tecnológica y trazabailidad de la información gubernamental.
La supervivencia de los proyectos financiados por la cooperación internacional depende en gran medida de la capacidad de las administraciones gubernamentales para transformar la gestión local y sub nacional en un modelo de alta eficiencia técnica y evidencia comprobable. Para Panamá, el desafío consiste en redefinir su posición dentro del sistema internacional: abandonando una lógica pasiva de receptor y construyendo una política de cooperación más estratégica y diversificada.