Según Díaz-Canel, las conversaciones han sido coordinadas con las principales instancias del Partido, el Gobierno y el Estado cubano
- 22/09/2021 10:57
El 'papá' de La Prensa
El pasado 4 de agosto se cumplieron 41 años, desde que circuló el periódico que en su espíritu debió ser "el diario libre de Panamá", pero que el octogenario de la hamaca de Coronado convirtió en la "hija de papá".
Luego de 'vender' la idea de que éste sería un diario "sin dueños" y de propiedad de la pluralidad de accionistas; manipuló el equipo editorial e impuso a los directores del periódico, todos miembros del difunto PAPO, partido político del cual era uno de sus principales dirigentes en la sombra.
En los años que siguieron a la muerte de Omar Torrijos, el 31 de julio de 1981, hasta la cruenta y genocida invasión militar del ejército más poderoso de la Tierra a la pequeña, pero inmensamente digna Panamá -en los últimos minutos de la fatídica noche del 19 de diciembre de 1989- no se evidenció ninguna fisura en la Junta Directiva del diario de marras, porque los unía el "odio visceral" a los cuarteles, heredado de sus antepasados, desde los tiempos de comienzos de los enfrentamientos de fracciones de la oligarquía liberal ("grupo del matadero") con la cúpula de la Policía Nacional, que a principios de la década del cincuenta del siglo pasado, ya disputaban el control del sacrificio de reses.
Pero una vez instalado el gobierno del triunvirato (el primero), en la madrugada del 20 de diciembre, en la base militar de Clayton y haber asumido el Partido Demócrata Cristiano (PDC) una multiplicidad de puestos de mando en el Órgano Ejecutivo y una mayoría relativa de 27 Legisladores en la Asamblea Nacional; se pusieron de manifiesto las contradicciones entre el miembro del triunvirato y súper ministro de Gobierno y Justicia, y el autoproclamado -hasta la fecha- "papá" de La Prensa.
El fondo ideológico de la controversia era que mientras uno -RAC- vislumbra el nuevo papel de los medios como difusores y acompañantes del proceso de institucionalización de la democracia; el manipulador del periódico que siempre tuvo un dueño, le adjuticó el rol de confrontación y de chataje político a los poderes constuidos.
El resultado de la lucha mediática de fines del siglo pasado es conocida. La corriente encabezada por el octogenario conspirador político se impuso y, hoy el medio languidece desde todo punto de vista, al no observar desde un mirador más amplio la diversidad y democracia que debe prevalecer en el escenario nacional para que prospere un adecuado desarrollo de la Nación panameña. ¡Así de sencilla es la cosa!
El autor es abogado y analista político.