• 24/10/2014 02:00

‘Mercado persa’ peligroso

"Una razón es que algunos medios y gremios empresariales consideran que este tipo de reacción ya raya la xenofobia..."

El mal llamado programa de regularización migratoria ‘Crisol de razas’ ha generado como nunca antes la reacción de muchos panameños, a los que le preocupan profundamente las consecuencias negativas que ese proceso vaya a tener en un corto y largo plazo. Ambos grupos han surgido en las redes sociales para defender la identidad, idiosincrasia y el futuro laboral de muchos potenciales profesionales del país.

Sin embargo, hay muchos panameños adormecidos y que hasta cierto punto se convierten en cómplices silenciosos al no reaccionar contra un proceso migratorio que más se asemeja a un mercado persa y rebatiña. Pero ¿por qué sucede esto?

Una razón es que algunos medios y gremios empresariales consideran que este tipo de reacción ya raya la xenofobia, lo cual considero que no es así, porque a los extranjeros tradicionalmente no se les discrimina en este país. El ejemplo está en que hemos vivido históricamente en armonía con chinos, indios, hebreos y españoles, entre otras nacionalidades que han aportado a la economía.

El ‘Crisol de razas’ ha regularizado a casi 60 000 extranjeros, principalmente colombianos, tiene ya un efecto peligroso en la seguridad social y el empleo, aunque a la mayoría de los panameños no parece importarle, porque quizá no lo ha sentido en carne propia y siguen en su confort. Los extranjeros están copando plazas que han sido exclusivas para los nacionales, tanto en el ramo profesional como en actividades callejeras, como la venta de comida, la buhonería y hasta paqueteros en los supermercados, que según la Ley estarían vedadas a los extranjeros.

Muchos jóvenes evitan expresarse porque se sienten confundidos o temen que se los tache como xenofóbicos. Esta actitud de no decir ni hacer nada beneficia a los mercaderes del crisol y al Gobierno, que calladamente sigue regularizando a millares de extranjeros, sin hacer un estudio serio sobre el impacto que ello tendría en el empleo y la seguridad social, que no satisface ni siquiera a los panameños.

Aparte del impacto socioeconómico, la avalancha migratoria también está trastocando nuestra identidad, y la ‘panameñeidad’ se ha visto irrespetada por ciertos regularizados, que despotrican contra el país que les dio con pasmosa facilidad un carné para vivir y trabajar aquí.

Como joven profesional panameña, le digo a mi bella y amada Panamá cuan impotente me siento al ver que nuestros gobernantes no toman en cuenta nuestros puntos de vista, que estamos siendo irrespetados y que la mayoría de los panameños no reacciona contra una iniciativa migratoria riesgosa y mercantil. Dios quiera que despertemos antes de que sea demasiado tarde.

*MIEMBRO DEL GRUPO SOY PANAMÁ.

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