• 18/10/2017 02:01

Sobre el ‘Pindín'

Mi satisfacción radica principalmente en la discusión que veo en la calle, en los medios, en las redes sociales y eso es bueno

Mi artículo de hoy es el producto de la felicidad que siento por el debate que se ha generado en nuestro país a raíz del proyecto de Ley del diputado Javier Ortega que sugiere denominar con el nombre de ‘Pindín' a nuestro baile y música típica panameña.

Mi satisfacción radica principalmente en la discusión que veo en la calle, en los medios, en las redes sociales y eso es bueno, ya que el folclor es un tema que se encuentra detrás de la ambulancia entre los temas de interés nacional, siendo el folclor el conjunto de tradiciones, costumbres y canciones de un pueblo, región o país, es decir la expresión de la cultura de un pueblo determinado.

No soy un experto en folclor ni pretendo serlo a estas alturas de mi vida, pero en mi recorrido por todo el país durante casi 30 años como periodista, presentador del programa Aires de mi tierra y productor ejecutivo del programa Así es mi tierra, participando de distintas actividades festivas y conversando con conocedores de nuestra música típica siempre surge una pregunta: ¿cuál es el nombre que le damos los panameños a esa música que se baila en los toldos o jardines del interior y de la capital? Esa misma pregunta me la han formulado amigos y conocidos de diversas regiones del mundo dentro y fuera del país cuando escuchan la música de Dorindo Cárdenas, Osvaldo Ayala, Alfredo Escudero, Samy y Sandra Sandoval, Ulpiano Vergara y muchos otros acordeonistas del patio y ante la ausencia de un nombre he tenido que responder, ‘música típica popular panameña', cuando en el fondo ese no es un nombre real sino algo genérico que no dice nada.

Cuenta la historia que el acordeonista Rogelio ‘Gelo' Córdoba, oriundo de Macaracas, provincia de Los Santos, logra comandar un movimiento que desplaza al violín poniendo el acordeón en primer plano. Gelo Córdoba, con sus conocimientos del acordeón, funda el conjunto ‘Pluma Negra' y una de sus piezas más famosas fue el ‘Mogollón', la cual, 58 años después de su muerte, se sigue tocando al final de todos los bailes por todos los acordeonistas de este país.

En el libro Sobre nuestra música típica de Dora Pérez de Zárate, la autora logra separar la música folclórica ejecutada con instrumentos tradicionales, como tambores, de cuñas, la caja, la mejorana, socavón, rabel de metal o de caña, pitos, maracas, güiros, churucas, el triángulo y almirez. Por otro lado, tenemos la que hemos denominado ‘música típica popular' que es la ejecutada con instrumentos de origen foráneo como batería, guitarra, bajo, tumbas, acordeón, bongoes, cencerros, etc.

Según la profesora Dora Pérez de Zárate, no podemos negarle el derecho a muchos de estos artistas de estas creaciones o ejecuciones, pero debe designárseles con el nombre propio para ellos: ‘músicos de música popular' simple y llanamente.

En su libro Sobre Algunas Manifestaciones Artísticas del Folklore Panameño, Dora Pérez de Zárate habla del ‘Pindín' y lo define como música de cumbia más elaborada, con la cual se baila toda una noche en un lugar cualquiera de nuestro país. Los participantes pueden bailar ‘amanojados', es decir, semiabrazados o sueltos, si así lo desean. También se conoce con este nombre, música muy característica de las tierras chiricanas, pueblos que han elevado al ‘Pindín' a lo que ya podríamos considerar un género que cuenta con varias especies, como lo son el ‘Pasillo-Pindín', la ‘Polka-Pindín', ‘Valse-Pindín', ‘Danza-Pindín', etc. En cuanto a lo que llaman ‘Pindín' en tierras santeñas, podemos decir que no es otra cosa que una cumbia más. Antonio ‘Toño' Díaz, escritor, compositor y estudioso del folclor, dijo en varias ocasiones que este genero debe llamarse ‘Curacha', que era la forma como muchos campesinos denominaban a la música de acordeón.

El término ‘Pindín' trae cierto malestar en un sector de la población por ser considerado una denominación peyorativa con la que se identificaba la música que bailaban los ‘cholitos' en la ciudad en los años 60 y 70.

En el diccionario de Panameñismos, Baltazar Isaza Calderón define ‘Pindín' como baile de las provincias centrales.

Soy de la opinión que esta es una gran oportunidad que tenemos los panameños para sentarnos a debatir sobre folclor y ordenar algunos temas que aún no están claro o que han ido enredándose con el pasar del tiempo. Pindín, Curacha, Mogollón, Cumbia Panameña o el nombre que queramos asignarle a la música popular panameña, pienso que eso es secundario. Lo más importante es aprovechar esa puerta que se abre para hablar de folclor en un órgano tan importante como la Asamblea.

PERIODISTA

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