El fenómeno de El Niño, especialmente agudo este año, está disparando los termómetros en el Caribe colombiano, con temperaturas récord de hasta 40 grados...
Cada 10 de octubre, el mundo conmemora el Día Mundial de la Salud Mental, una fecha que invita a mirar más allá de los diagnósticos y las estadísticas para reconocer que la salud mental forma parte esencial de la vida, del bienestar y del desarrollo de las personas y las comunidades.
En una sociedad marcada por profundas transformaciones sociales, educativas y tecnológicas, hablar de salud mental ya no puede limitarse a los consultorios. Es una conversación que atraviesa a las familias, las escuelas, las universidades, los lugares de trabajo y las comunidades. Promover el bienestar psicológico, prevenir los problemas de salud mental y facilitar el acceso a orientación y atención son responsabilidades que requieren conocimiento, sensibilidad y compromiso colectivo.
Según la Organización Mundial de la Salud, casi una de cada siete personas en el mundo vive con algún trastorno mental, siendo la ansiedad y la depresión algunas de las condiciones más frecuentes. Esta realidad plantea desafíos importantes para los sistemas educativos y de salud y, al mismo tiempo, reafirma la necesidad de formar profesionales capaces de comprender las necesidades de las personas y responder a ellas desde una perspectiva científica, ética, preventiva e inclusiva.
En Panamá, la Universidad Especializada de las Américas (Udelas) ha asumido parte de este compromiso desde la academia. Desde la creación de la carrera de Psicología en 2006, ha contribuido a la formación de profesionales capaces de responder a las necesidades de la sociedad panameña.
Hoy, cerca de mil estudiantes cursan esta carrera en la sede y en las extensiones universitarias del país, reflejando el crecimiento de una disciplina estrechamente vinculada al desarrollo humano y social.
Pero su aporte trasciende la formación en las aulas. A través del Centro de Orientación y Atención Socioeducativa a los Estudiantes (COASES), la Clínica Comunitaria de San Miguelito (CCSAM), el Centro Interdisciplinario de Atención e Investigación en Educación y Salud (CIAES) y el Centro de Atención a la Diversidad (CADI), desarrolla acciones de atención, orientación y acompañamiento dirigidas a estudiantes y miembros de la comunidad.
Estos espacios representan escenarios donde convergen la formación, la investigación, la extensión universitaria y el servicio. En ellos, el conocimiento psicológico deja de ser únicamente teoría y se convierte en acompañamiento, prevención, orientación y acciones concretas que buscan contribuir a la calidad de vida de las personas y a una sociedad más inclusiva.
Hoy, más que nunca, la salud mental constituye un componente esencial del desarrollo humano y social. Su cuidado requiere profesionales preparados, instituciones comprometidas y comunidades capaces de hablar del bienestar psicológico con responsabilidad, empatía y sin estigmas.
En este contexto, la universidad reafirma su compromiso de continuar fortaleciendo la formación profesional, la investigación, los servicios de atención especializada y la vinculación con las comunidades, promoviendo una psicología cercana a las personas y capaz de responder a los desafíos de un país en constante transformación.
Invertir en salud mental es invertir en desarrollo humano. Fortalecer la formación, la investigación, la atención y la acción comunitaria constituye una contribución esencial al presente y al futuro de Panamá. Desde la academia, Udelas reafirma su compromiso con una psicología sustentada en la ciencia y la ética, cercana a las personas y comprometida con la transformación social.