Subempleo invisible duplica, dato revela la precarización de los trabajos

  • 01/10/2026 00:00
Datos oficiales detallan que el subempleo invisible, que comprende a las personas que ganan menos del salario mínimo, se duplicó a 413,155, lo que, según economistas, implica que no se está generando empleo decente.

Vendedores en los semáforos, trabajadores del sector agrícola o conductores por cuenta propia son ejemplos de personas cuyos ingresos son inferiores al salario mínimo; es decir, forman parte del grupo de “subempleo invisible”, una condición que se ha duplicado hasta agosto de este año.

Este subempleo invisible pasó de 213,370 personas en septiembre de 2025 a 413,155 hasta agosto del 2026, según datos del Instituto de Estadística y Censo (INEC) de la Contraloría General de la República.

Los datos se desprenden de la Encuesta de Mercado Laboral, aplicada a la población de 15 años o más, y muestran que el porcentaje de personas en esta condición pasó de 10,8% a 20,2%.

El grueso de las personas en la categoría de subempleados invisibles, unas 261,360, son hombres, según el reporte oficial.

Se denomina “subempleo invisible” porque agrupa a personas que figuran como ocupadas, ya que trabajan más de 40 horas a la semana, pero reciben ingresos inferiores al salario mínimo establecido.

Esta estadística explica por qué una reducción del desempleo puede coexistir con un deterioro de la calidad del empleo, según analistas.

Para diversos economistas, el dato también revela características de la calidad del empleo que genera la economía panameña, que crece a un ritmo del 5% y es una de las de mayor expansión en la región.

El docente de Economía y expresidente del Colegio de Economistas de Panamá, Raúl Moreira, explicó que, según los datos del INEC, la cantidad de personas ocupadas aumentó en 77,231.

Sin embargo, esta categoría incluye a personas que tienen una ocupación o trabajo remunerado, ya sea en dinero o en especie, así como a quienes trabajan regularmente en un negocio o empresa de un miembro de su familia, aun cuando no perciban un sueldo. Moreira señaló que los datos del INEC no discriminan si los ingresos provienen de un “camarón”, como se denomina al trabajo circunstancial, o de un empleo pleno.

“Siempre hemos señalado que la principal función de una economía es generar empleos para que las personas se encuentren en capacidad de satisfacer sus necesidades personales y familiares, pero para que esto suceda el empleo que se genere debe ser decente”, manifestó Moreira.

Precisamente, este martes, el presidente de la República, José Raúl Mulino, destacó la generación de 77,300 nuevos puestos de trabajo a nivel nacional y la reducción de la tasa de desempleo de 10,4% a 8,5%.

Para Moreira, las estadísticas del INEC muestran inconsistencias con lo que la población percibe en la realidad. Lejos de ser motivo de complacencia para el Gobierno Nacional, “debieran ser un aldabonazo sobre los niveles de precarización del empleo que se está generando en nuestro país, cuyas condiciones distan mucho de poder considerarse decentes”.

El porcentaje de ocupados plenos aumentó nueve puntos porcentuales.

“Si un encuestador te pregunta qué haces y tú dices: vendo chance clandestino o hago morisquetas en el semáforo, entonces eres subempleado invisible y estás dentro de las personas ocupadas”, comentó el economista Felipe Argote.

A juicio del economista Argote no hay nada que celebrar, porque detrás de las estadísticas está la realidad de que “las empresas están despidiendo personal”.

En tanto, el decano de la Facultad de Economía de la Universidad de Panamá, Rolando Gordón, señaló que la disminución del desempleo es un hecho concreto, pero “lo que no dice el presidente [Mulino] es que aumentó el subempleo por insuficiencia de ingresos, lo que se conoce como subempleo invisible”.

Esta reducción del desempleo se produjo, según el catedrático, porque el Gobierno creó mecanismos para que la empresa privada contratara personal por una remuneración inferior al salario mínimo.

Con estas medidas, como la ley de pasantías dirigida a jóvenes de 18 a 25 años, que contempla una remuneración de $450 hasta por un año para su primera experiencia laboral, y el programa Mi Primer Empleo, que permite una remuneración similar durante tres meses, “se está disminuyendo el valor de la fuerza de trabajo”, según el decano.

“A esos jóvenes que se están graduando, incluso de las universidades, o que van a trabajar por primera vez, les estamos pagando menos del salario mínimo”, explicó Gordón, quien señaló que este ronda los $600.

“El ganador es el sector privado. Es lo más aberrante que he visto este año”, concluyó el profesor de Economía.

Rolando Gordón,
Decano de Economía de la Universidad de Panamá
El ganador es el sector privado. Bajar la tasa de desempleo, pero a través de un mecanismo que le permita a las empresas pagar menos del salario mínimo, es lo más aberrante que he visto este año
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