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- 15/12/2013 01:00
Señor Martinelli: ¡honrar… honra!
Panamá, 10 de diciembre de 2013
Señor Presidente:
He sido, soy y seré crítico severo de su gestión administrativa, ante los desatinos administrativos y jurídicos cometidos en su gestión gubernamental. Se ha propuesto, hacer creer al mundo entero que usted ha realizado más obras durante su ‘desastroso gobierno’ que lo hecho durante los anteriores cuarenta años otros gobiernos. Nadie duda de sus ‘megaproyectos’, como el ‘Metro Bus’, el ‘Metro’ próximo a funcionar e insistiendo será la panacea o solución al problema del transporte y por consiguiente el descongelamiento vehicular. El primero ha sido un completo fracaso y no resuelve el transporte urbano. El ‘Metro’ está por funcionar y con relación a eso tengo mis opiniones.
Ahora, me permito hacerle una sugerencia, la cual afectará su ego personal. No dudo, está realizando grandes proyectos que son necesarios para el desarrollo y progreso de nuestro país. Sin embargo, usted, resaltando su personalidad y queriendo pasar a la historia como el ‘presidente con más proyecto realizados’, está por concluir la ‘CIUDAD HOSPITALARIA’. Demostrando su arrogancia, su prepotencia, y sin que sea meritorio la llamará: ‘Ciudad Hospitalaria Ricardo Martinelli’ y quizás puedan las futuras generaciones reconocer su ‘gran labor’.
Señor Martinelli: Le aplaudo y reconozco lo extraordinario y beneficioso para el pueblo panameño ese proyecto; pero, resulta ofensivo a la dignidad de ese pueblo que lo eligió, autohonrarse imponiéndole su nombre. Considero positivo y bastaría con el sólo acto de instalar una placa con su nombre como autor del megaproyecto. Por consiguiente, me permito llamar su atención y solicitarle reconsidere la nominación y aproveche la oportunidad para ‘honrar la memoria’ de uno de los más grandes médicos reconocidos nacional y mundialmente, que el próximo año se conmemorará el centenario de su natalicio: el Dr. ANTONIO GONZÁLEZ-REVILLA (q.e.p.d.), considerado, en su época uno de los cinco mejores NEUROCIRUJANDOS DEL MUNDO y que mejor ocasión para honrar su memoria.
El Dr. Antonio González-Revilla nació el 13 de junio de 1914, en David, Chiriquí, y realizó sus estudios secundarios en la Escuela Normal Rural de David; Instituto Nacional de Panamá y Diploma de pre medicina: The George Washington University, Washington, D.C. 1936; Diploma de doctor en Medicina (Summa Cum Laude): The George Washington University School of Medicine, Junior, en Mayo de 1951; Diploma de especialista en Neurocirugía: The American Board of Neurological Surgery.
El Dr. González-Revilla lacró su nombre profesional en la medicina nacional y mundial. Fue el primer neurocirujano panameño, entrenado en universidades del norte: 1943-1944 Residencia en Neurología, The George Washington University Hospital y Gallinger Municipal Hospital. 1944-1947 Residente en Neurocirugía: The John Hopkins University Hospital. 1947-1974 Fundador, director y neurocirujano jefe del Instituto de Neurocirugía del Hospital Santo Tomás. 1949-1974 Neurocirujano consultor, Gorgas Hospital. (Desaparecida Zona del Canal).
En el Hospital Santo Tomás estableció ‘Sala Uno’, como parte del Instituto de Neurocirugía, donde instaló un quirófano y escogió su personal asistente de médicos, enfermeras y técnicos. Esa Sala, especializada para atender a los pacientes con problemas de neurología, se convirtió en una Academia para la Enseñanza y Práctica, bajo su supervisión médica, en la cual se formaron neurocirujanos: El Dr. Adolfo Malo (q.e.p.d.), Dr. Holder, Dr. Pitty y otros galenos que han ejercido su especialidad.
Es considerable y oportuno rendir homenaje a un profesional de la medicina, quien fuera el ‘PADRE DE LA NEUROLOGÍA Y NEUROCIRUGÍA EN PANAMÁ’ y su prestigio médico permitió reconocer la medicina panameña colocando su nombre como uno de los grandes. Por eso le reitero, nombrar el proyecto hospitalario con su nombre y dedicarle a otros destacados médicos, hombres o mujeres, los diferentes hospitales allí construidos, rendiría homenaje póstumo a profesionales de la medicina panameña que dejaron huellas imborrables en sus diferente campos profesionales.
Le sugiero enviar a la Asamblea de Diputados, como representantes del pueblo, un Proyecto de Ley que le confiera ese honor de reconocimiento y admiración al DR. ANTONIO GANZÁLEZ-REVILLA y otros colegas.
La historia lo colocará a usted en el sitial que sus obras y fracasos lo ubiquen, porque quienes la escriben serán los llamados a reconocerle sus méritos. Sólo le reitero señor Martinelli: ¡HONRAR… HONRA!
HISTORIÓGRAFO Y ESCRITOR