El IMHPA prevé menos lluvias en el Pacífico y alerta sobre impactos en agricultura, agua potable, energía y Canal de Panamá
- 18/08/2012 02:00
Desarrollo social
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Agrega La Estrella en Google ↗️El objetivo de los partidos políticos debe ser lograr concretar sus principios ideológicos en las realizaciones de su programa de gobierno, para lo cual debe tener la efectividad ejecutiva y parlamentaria con la suficiente capacidad y poder para obtener el apoyo y participación del pueblo en procura de un verdadero desarrollo social.
No solo es la simpatía, ni la popularidad, ni la habilidad publicitaria, ni los fondos y recursos económico de la campaña. Tampoco es solo el nivel académico, ni aun la experiencia de sus dirigentes. Es el prestigio, su trayectoria, su credibilidad, demostrada, con hechos, esfuerzos, sacrificio, los logros obtenidos o las luchas demostradas en el tiempo. Es la sinceridad de propósitos, la identificación con los problemas y las soluciones de la colectividad, la verticalidad de sus acciones, la honestidad de sus miembros, la factibilidad y sustentación de sus proyectos, son entre otros los méritos que la ciudadanía debe evaluar en el panorama electoral.
Otra cosa es la habilidad y el manejo politiquero que generalmente practican las figuras directivas para conseguir dinero, propaganda, representes en las mesas electorales, favoritismo en las encuestas, golpes publicitarios, slogans y maniobras electoreras que supuestamente les favorezcan en los resultados. En esa de búsqueda de apoyos se van los pactos, las alianzas conocidas u ocultas con empresas, consorcio, embajadas, partidos, sindicatos, organizaciones que de alguna manera les podrían ser útiles para sus propósitos electorales. Muchas veces por coincidencia de metas, intereses personales o económicos, aun por similitud ideológica en algunos aspectos.
Allí aparecen los arribistas, los oportunistas, los que quieren estar cerca del poder por conveniencia o porque no tienen otra manera de ascender en la carrera gubernamental. Entonces los políticos, que no tienen mejores maneras de conseguir adeptos y votos, permiten que se les junten los manzanillos y serviles, que, generalmente, son habilosos, simpáticos, hasta humorísticos como bufones, ‘buena gente’, con muchos amigos, alegradores de fiestas y reuniones. En ocasiones hasta revestidos de propósitos idealistas. En todas las campañas y partidos aparecen. Algunos han cambiado profesionalmente de muchos partidos. Tal vez el ejemplo más grotesco fue el de las dictaduras militares, que se tomaron el poder en América. Aquí, por instrucciones de USA para que les aprobaran sus tratados. Llegaron al gobierno sin planes, ni gentes. Entonces aparecieron los banqueros, los cómodos empresarios y toda clase de arribistas para ocupar puestos, ante la falta de quien los ocupara.
Así comenzó el torrijismo. En la borrachera del poder asesinaron, desaparecieron, encarcelaron, exilaron y violaron todos los Derechos Humanos. Como no pudieron contar con apoyo popular para hablar de los tratados del Canal y habiendo perseguido a los nacionalistas e izquierdistas; entonces compraron a los comunistas del Partido del Pueblo y en doble militancia fundaron el partido brazo político de la dictadura. Así nació el PRD. Ahora hacen esfuerzos por democratizarse y tienen el problema de los que comenzaron como todo fascismo con arribistas de derecha e izquierda. Este es un asunto que está pendiente de resolver y que, sea cual sea el fin, tiene que limpiar su trágico pasado y saldar la deuda que tiene contra el pueblo, hacer autocrítica, pedir perdón e indemnizar por Floyd, Gallegos y cientos más de desaparecidos y exiliados. Esa es una tarea pendiente. Pero justamente esa misma calidad de politiqueros hoy flota en el ambiente buscando contratos, puestos, prebendas, concesiones, obras, comisiones, bolsas de lo que sea. Esta alerta deben tenerla todos los grupos electorales.
Llámense tránsfugas, ‘amigos’, o hasta pseudos independientes. Cuidado, porque allí se cuelan los corruptos y corruptores, los cínicos que ayer cerraron los periódicos y hoy dicen defenderlo, los que colaboraron con la violación de los Derechos Humanos de la dictadura. Los que se enriquecieron con las coimas y abusos del pasado.
Sí, hay Frente por Defensa de la Democracia, reuniones con homenajes cívicos, compromisos. En todo esto hay que mantener algunas condicionantes fundamentales previas, para no caer en los horrores pasados. La Democracia, la voz del pueblo es la voz de Dios y eso lo saben las Iglesias, y no para elites partidarias. La autocracia, la soberbia, la codicia, el abuso del poder se contraponen al respeto al derecho de todos, la libertad de expresión, la igualdad de oportunidades. La Transparencia debe ser virtud básica con evidencias. Pruebas, normas, reglamentos, rendiciones de cuentas nítidas, claras y comprobables. Este aspecto es vital sostenerlo, especialmente ahora que se han mercantilizado las campañas. La Justicia Social, que debe ser para el beneficio del Pueblo, no para los malos empresarios especuladores de siempre. Digo malos, porque no saben producir, sino con la palanca estatal. El transporte, la canasta básica, la seguridad alimenticia, la seguridad ciudadana, la energía son asunto de la sociedad, especialmente los más humildes.
Aquí tiene que estar el control de precios, el apoyo a la producción agrícola, la cadena de frío, el regular la electricidad, la efectividad sin abusos de la Policía. La Justicia Legal, que toda la comunidad crítica y que parte de la impunidad a los crímenes, violaciones y robos del pasado dictatorial y aun en democracia. Si no se hace Justicia y se rescatan los bienes robados en cualquiera de sus formas, estamos dando paso a nuevas violaciones de hoy. Los contactos políticos deben hacerse bajo estas bases dignas y no volver a caer en oportunismos e ingenuidades. Así podría ser una Concertación Cívica Amplia, que unifique a las organizaciones conscientes y depuradas para comenzar a caminar a un verdadero Desarrollo Social para un Panamá Mejor.
MÉDICO Y EXMINISTRO DE ESTADO.