• 03/08/2013 02:00

Todos por la sociedad

El mundo está conflictivo y confundido. Protestas, huelgas, golpes. Versiones periodísticas diversas. El capitalismo salvaje, con o sin ...

Encuentra más de nuestra cobertura en los resultados de búsqueda.

Agrega La Estrella en Google ↗️

El mundo está conflictivo y confundido. Protestas, huelgas, golpes. Versiones periodísticas diversas. El capitalismo salvaje, con o sin máscara neoliberal, da una imagen de opulencia y crecimiento económico para las élites y pobreza con violencia para el resto. La publicidad pretende dar una imagen de progreso artificial de coartada. En nombre de la democracia y la libertad, los grandes inversionistas provocan guerras para mantener sus mercados, energía y materias primas. Los que intentan una descolonización radical se quedan sin préstamos, crédito y tecnología; lo que no les permite salir de la pobreza y marginando a otros niveles (Cuba). El socialismo burgués posible, pretende mantener la gobernabilidad con una producción eficaz y distribuir con criterio social, pero corre el riesgo de que puede terminar siendo manipulado por el dinero con sus injusticias sociales y corrupción, que no son toleradas por el pueblo trabajador, como ya ocurre. (Brasil, Chile).

China y Rusia, que vienen del marxismo, están aplicando mecanismo de mercado con éxito.

El asunto es que la sociedad los trabajadores e intelectuales están tomando conciencia de las realidades y actuando en la calle, a veces con energía contra las injusticias sociales.

La INEFICACIA, producto de la incultura política y técnica, y la CORRUPCIÓN, tomada como única salida al juegavivo o la delincuencia, agravan la situación de las comunidades. Por otra parte, las grandes concentraciones de capital a nivel macroeconómico mantienen un control sobre el dinero presionando a bancos y consumidores con un criterio comercial rígido de ganancias; y las oligarquías económicas locales deshumanizadas no valorizan los efectos de la inequidad en detrimento de la sociedad y el ambiente con sus fatales resultados de violencia, epidemias e inestabilidad psicosocial. El hambre, la basura, la falta de agua, el pésimo transporte es la consecuencia de un sistema económico que no resuelve los problemas sociales, y que sin la participación de los que detentan el poder monetario por controlar la política no se visualiza una solución. Y en este trágico escenario se desespera la sociedad en críticas, contradicciones, asaltos, crímenes y drogas.

Ha habido intentos guerrilleros, dictaduras militares; pero mientras los ricos no se protejan ellos mismo, amando a la sociedad que somos los prójimos. Y mientras la sociedad no se eduque, para producir y hacer valer sus naturales derechos, seguiremos en este conflicto de revolver y calentar el mundo para que la tortilla se vuelva.

‘Y otra vez la cumbia resonando está’, hay que elegir, no a los colores sino a la capacidad, la experiencia, la conciencia social, la idoneidad, la eficacia, la honestidad, la credibilidad, la justicia.

La calidad humana del funcionario es básica. La vulgaridad, la mercantilización, la deslealtad, la trampa, el transfugismo, la ignorancia, la violencia y la mentira, es repetir más de lo mismo.

El trabajo productivo es primario en el sistema que sea.

La orientación ideológica es la guía de un gobierno. Los que más necesitan son los más humildes.

Trabajadores, indígenas en gremios e independientes. Necesitamos empresas productoras justas, eficaces, solidarias y honestas. La corrupción, la impunidad, el despilfarro, el robo, las contrataciones directas, la titulación fraudulenta de tierras, los sobreprecios, el tráfico de armas y drogas son las lacras conocidas.

La dictadura recibió préstamos por 20,000 millones de ‘dollares’. Cundo se fueron aún debían 8000 millones. Con ese terrorífico modelo ya estamos debiendo 16.000 millones.

Pero lo más grave es la crisis de valores, el juegavivo, la impunidad, la falta de justicia.

Como una herencia siniestra arrastramos una historia distorsionada de falsos líderes, de un falso nacionalismo entreguista y ‘potable’. De falta de justicia e indemnización a los perseguidos, víctimas de la dictadura y la invasión. Con un tratado que condiciona la soberanía económica del canal en peajes y que nos deja a ‘perpetuidad’ como protectorado de USA.

La educación es la base del progreso mantenido. Empresas con responsabilidad social, vida con justicia social. Vuelta a la agricultura, que en cooperativas nos dé seguridad alimenticia. Prevención en un sistema funcional de salud.

Ya mucho de lo que hay que hacer se ha dicho y escrito: Constituyente, reformas judiciales, educativas, administrativas, laborales. No son válidas las promesas, el jamón o el dollar. Es la hora de valientemente actuar por la justicia social. Ahora hay que encontrar a quienes ya han demostrado que están pensando en el bien social únicamente y se entreguen a servir para un Panamá mejor.

MÉDICO Y EX MINISTRO DE ESTADO.

—CUENTE EN BALBOAS.

—EN MEMORIA DEL PADRE HÉCTOR GALLEGOS.

Lo Nuevo