Se efectuan gestiones para salir de la lista de países que no combaten la pesca ilegal y que Panamá pueda seguir exportando mariscos a la UE
- 01/02/2015 01:00
Sopita caliente
No sé ustedes, pero para parte de mi gloriosa generación una de las peores épocas en la economía panameña, la tuvimos en los últimos cinco años de la década de 1980. Aún así no dejamos de valorar la honradez, ser felices, respetuosos ni temerosos de ‘Ds’.
No vamos a entrar en detalles pero las cosas no estaban bien. Desempleo más un etcétera grande que preocupaba a uno aún más, sobre todo cuando la gente afirmaba: ¡ La vaina está dura!...Y qué bueno, que de la convivencia de un grupo de amigos y amigas que coincidían en todas las parrandas y cuyas edades oscilaban para esos tiempos entre los 30 y 40 años surgió la expresión sopita caliente.
Y fue que se organizó una pequeña empresa para vender de todo con el objeto de que él, o la, que se quedase sin trabajo se le asignase un ‘pasa charco’ semanal de 75 panchos más la exoneración del pago de ‘vacas’ mientras le salía algo bueno, eso sí tenía que trabajar vendiendo, cobrando, entregando y buscando mercancía con el afán de un trastornado. Al sobre con los $75 se le llamaba sopita caliente. A ese grupo yo lo recuerdo con especial nostalgia porque muchos parecían filósofos cuando estaban en trago , allí se escuchaban afirmaciones tales como: ‘ En Panamá somos una sola civilización’, ‘tenemos que cambiar’, ‘ debemos caminar juntos’.
La convivencia semanal duró años , lo suficiente como para estrechar lazos de amistad. No se perdía oportunidad para hablar ‘mal de los gobiernos’, hubo ocasiones en que las reuniones se dieron semanalmente de miércoles a viernes desde las 4:00 p.m .
Un callejón techado en la vía Argentina se constituyó en nuestro fortín cultural en donde no faltaron los deditos de corvina, el arroz con pollo, los tamales y cuanta fruta ‘Ds’ creo en este paraíso neotropical.
Creo que para los que nos conocieron fuimos un pequeño aporte para evadir la confusión que no deja de arrobar al país, especialmente a la parte que está atrapada en la generación del no futuro como las del juega vivo, la pandilla, la corrupción y el regué. Sopita caliente se acabó, espero que hayan surgido otras. La nuestra murió por un mal endémico en el planeta, al que llaman la bola: La bola de años que nos atacó a todos.
ESCRITOR COSTUMBRISTA