Por segunda vez la Contraloría interrumpe la diligencia del Ministerio Público por la investigación contra el expresidente Carrizo. Era una entrevista...
- 15/02/2022 00:00
VarelaLeaks y la traición a la patria
Los VarelaLeaks se conocieron el 5 de noviembre de 2019. Mensajes de WhatsApp del celular del expresidente Varela, que nunca dijo que eran falsos. Hoy, están impresos, publicados en junio 2021. Los intercambios de textos del presidente con gente de su entorno recuerdan la gran impunidad dada en torno a la avalancha de delitos del exmandatario para beneficiar a sus amigos y perjudicar a detractores. El Ministerio Público, timorato y sin dirección, bajo Eduardo Ulloa, nunca los investigó. Ahora se sabe (de acuerdo con el New York Times) que Martinelli, para poder obtener las pinchadoras Pegassus de Israel, cambió favores diplomáticos con su primer ministro, Benjamín Netanyahu, siendo canciller Varela. Lástima que sus WhatsApp no lleguen a esa época cuando era “inchipinchi” del entonces presidente. Varela conocía de las interceptaciones (correos) a opositores, tal como en una oportunidad denuncié.
Además de los mensajes entre Varela y la procuradora Porcel, que motivaron su renuncia, los VarelaLeaks revelaron otras conversaciones tremendamente desagradables contra periodistas como Icar Reyes de TVN, Adelita Coriat de La Estrella y hasta del diputado Juan Diego Vázquez. Incluso, Varela y el entonces contralor Humbert calificaron de «demagogo» el discurso de Cortizo al ganar internas del PRD.
Al margen de la extraña relación con la procuradora y el contralor, llamados a actuar independientemente, lo relevante son los posibles delitos que de allí emergen y que, por cobardía del obligado a investigar, se engavetaron por aquello de su obtención ilícita. Eso no eliminaba los graves indicios allí contenidos, cometidos por diferentes personas con Varela, en ejercicio de su cargo y, a quien no era posible distinguir entre lo privado y lo público por su investidura.
Cuáles fueron estos delitos:
1. Extralimitación de funciones. Acciones como procurar controlar a la Corte Suprema para evitar fallo a favor de Martinelli y otras personas. Inmiscuirse en casos de amigos suyos. Gestionar pago de cuentas a empresas vinculadas a él (vendedora de buses Bering). Interceder para que liberaran cuentas bancarias de exembajador, investigado por posible lavado de dinero.
2. Tráfico de influencia. Llamar al gerente general del Banco Nacional, Rolando de León, para pedirle que ayudara en un préstamo para hermana de la procuradora Porcell, concedido, a pesar de mal historial de crédito. Aprovecharse de su posición para que empresas chinas adquiriesen productos de sus empresas licoreras.
3. Peculado. Pedir al contralor Humbert que, de fondos públicos, se cancelaran encuestas de espacios de opinión solicitadas por el Partido Panameñista.
4. Obstrucción de la justicia. Al servir de intermediario, con su compadre Ravello de Odebrecht, para encontrar mecanismos con la Procuraduría General para redactar un acuerdo de pena no tan severo para los brasileños. Igualmente, Varela logró dilatar solicitudes de asistencias judiciales que fiscales de Brasil hacían a contrapartes panameñas, a petición del brasileño Ravello.
5. Pero, para mí lo más importante, es el posible delito de traición a la Patria, de comprobarse que Varela, desde el cargo de primer mandatario del país, se constituyó en agente de la República Popular China. La tormenta de la divulgación de sus chats lo agarró en China, donde tuiteó que en los próximos días el mayor banco de China abriría oficinas en Panamá. Si a esto se le añade lo del supuesto billón de yuanes ($143 millones) recibidos de China por el Gobierno panameño (tanto Meduca como el MEF me negaron haber recibido ninguna cifra de China) de acuerdo con chat a Varela del administrador de la AMP, Jorge Barakat, la traición sería escandalosa. Todo lo anterior, sin olvidar su pretensión de ceder, inconsultamente, más de cuatro (4) hectáreas en la Calzada de Amador para que China Popular construyese su embajada y que, gracias a la presión popular, no pudo concretarse.
Hay cosas que no podemos olvidar. Una de ellas, aquella de que “robó, pero hizo” y todos los delitos que funcionarios de ese Gobierno cometieron, que los llevaron a la cárcel y a investigaciones que nunca terminan, al igual que el involucramiento confeso de sus hijos que afrontan en el extranjero juicio por lavado de dinero en la espera de sentencia. Otra que tampoco podemos echar tierra es el contenido de los VarelaLeaks y todo el pus de allí emanado.
Todo esto debe estar en la mente de los panameños para exigir que más nunca vuelva a repetirse. Ni con Cortizo ni con nadie más que venga en el futuro.
Nota: “Más detalles como estos aparecerán en la reedición actualizada de mi libro “Luchar sin Permiso”, próximo a publicarse, donde comentaré sobre todos los que nos han gobernado desde 1989.