La propuesta del Tribunal Electoral elimina el voto en plancha y permite el voto cruzado en circuitos plurinominales, abriendo el debate entre partidos...
- 26/06/2014 02:00
Expectativa vs. esperanza
Se acaba de realizar en Panamá un torneo electoral, donde surgió una oportunidad, que permitió que todos expresaran con el voto su opinión, y lo hizo con sabiduría y aplomo. La ocasión fue oportuna y el pueblo la aprovechó y así pudo abrirse una ventana para que entrara aire refrescante y esperanzador y que algunos se llenaran de expectativas, que serán muy difíciles de llenar.
Era necesario un alto al latrocinio, desvergüenza y basura que estaba contaminando el ambiente de nuestro querido Panamá. Ese día le dimos un ‘sí’ lleno de confianza al candidato electo y él también lo reciprocó. Su consentimiento de servir y sacar adelante este país, no es de un solo lado, debe ser de ambas partes, tal como sucede en una boda. Fue un día de euforia y algarabía, pero también de compromiso, porque la felicidad se construye entre dos.
¿Cómo podemos agradar a quien depositamos la confianza? Trabajando duro, dando lo mejor de cada uno, pensando en el bien común, pensando que si los demás son felices también lo seré yo. Las cosas no van a suceder porque sí, ni de manera espontánea, hay que trabajar con responsabilidad, cada cual en su profesión, con honestidad, tesón y convencimiento de que sí se puede lograr, que si lo hicimos en lo personal, también es factible en la cosa pública.
Tal vez muchos votos fueron depositados para mostrar a los gobernantes que somos valiosos, inteligentes y no meros borregos sin dignidad que se pueden comprar. Pero si se quiere que se nos valore, es necesario valorar a quienes le dimos el voto, darles oportunidad para que cumplan con lo que han prometido, pero sin bajar la guardia de exigirles, cuando se desvíen del camino.
Estos buenos deseos, si están agrupados y son coherentes, harán que se descubra esa patria nuestra, llena de historia, que, a pesar de los sufrimientos y el mal manejo de los políticos, se resiste a sucumbir ante quienes solo piensan en el aprovechamiento, la chabacanería, en el mercantilismo barato y deshumanizado, que trataron de imponer a raja tabla.
Pero para poder llevar a cabo estos cambios, se debe ser parte de lo panameño, de ese mismo amor de patria.
Es fácil solo quedarse en el pedir y pedir y estar exigiendo a los otros que hagan, con la excusa de que para eso fueron elegidos; pero al ver solo lo malo, ellos terminarán por creer que solo sirven para ser malos. Ellos también son seres humanos, que necesitan apoyo y retos. El quedarse del lado de los que solo critican, con aquellos que son los dueños absolutos de la verdad, o los que se dedican a estar tirando cáscaras de guineo, o sobornando, fácilmente se pierde el rumbo.
Todos somos parte de esta sociedad, y debemos contribuir de acuerdo a nuestras posibilidades, y capacidades, exigiendo y retando. Pero se debe ser claro, honesto, y con valores. Hay que respetar a las personas, enseñarles modales, educar con el ejemplo. No ensuciando la ciudad, cuidando de los bienes públicos, solidarios con los más necesitados.
Hay minorías que exigen libertad, pero no respetan el derecho de los demás; la libertad es un derecho, pero también un deber, que se acepta cuando se respeta.
Todos quieren tener autonomía, ser dueños de su destino, que es lo mismo que desea el vecino, el campesino, el pobre, el indígena.
En conclusión, solo amando, valorando, respetando y siendo parte del conglomerado social de nuestra patria, es como la podemos hacer grande, hermosa y en paz. Un deseo del presidente electo y del 70 % de la población.
MÉDICO - ROTARIO.
—COMISIÓN DE VALORES DEL CLUB ROTARIO PANAMÁ.