• 27/12/2010 01:00

Que la Asamblea investigue

Las revelaciones de los cables de WikiLeaks confirman lo que es —hace años— una preocupación de empresarios, dirigentes políticos, miemb...

Las revelaciones de los cables de WikiLeaks confirman lo que es —hace años— una preocupación de empresarios, dirigentes políticos, miembros de la sociedad civil y periodistas. Todos sospechábamos que nuestras comunicaciones, en especial las telefónicas, estaban siendo escuchadas por un organismo perteneciente al Gobierno. Y no se trata del actual gobierno únicamente. También lo hizo el de Moscoso y el de Torrijos. Si el gobierno de Estados Unidos no aceptó la propuesta de utilizar el sistema de escuchas que maneja la DEA, es obvio que la advertencia de Martinelli de pedir apoyo a Israel o de establecer su propio sistema debe estar funcionando. Y si este tipo de actuación está al margen de la Constitución y la ley, ¿qué hace la Asamblea que no inicia una investigación prolija de todo esto? La cuestión de los pinchazos es sumamente seria para que quede así. Vemos lo que ha sucedido en Colombia con el pasado gobierno de Uribe y que precisamente por eso está refugiada en Panamá la cabecilla de las escuchas.

Lo Nuevo