El autor nicaragüense conversa, con este diario, sobre identidad, poder, censura y desarraigo, mientras revive los recuerdos personales y políticos que...
- 02/04/2015 02:00
Días para reflexionar
El mundo cristiano está inmerso en la Semana Santa, su fiesta más importante. Un periodo propicio para la revisión de nuestros pensamientos y expresiones, y la concordancia de estos con nuestros actos. Como personas en la intimidad de nuestras vidas privadas; como ciudadanos y ciudadanas, partes de una sociedad; como gobernantes, comprometidos con los gobernados y con los intereses de la Nación; cada uno y cada una tenemos un gran compromiso de vida. Y, dada la difícil situación por la que estamos pasando como sociedad, como nación, es demandante que hagamos un alto, pero no solo para rezar y prender cirios ni para irnos para la playa o al extranjero, sino para, según las enseñanzas de Jesús, verificarnos en nuestra fe, pero también en nuestras prácticas. La doble moral, el doble discurso no caben y son parte de los grandes problemas, como la aberrante corrupción, que afectan a nuestra sociedad en términos generales y que nos hacen desear Justicia, como agua pide el sediento. Como decíamos ayer, en este mismo espacio, debemos ser ejemplos de lo que profesamos, no el testimonio vivo de ‘hagan lo que digo, no lo que hago’. Panamá lo merece... y lo necesita con urgencia. Reflexionemos.