• 22/05/2026 00:00
Entrelíneas

El enorme desafío de liderar la ACP

La llegada de Ilya Espino de Marotta como la nueva administración de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) marca un hecho histórico: es la primera mujer en dirigir una de las instituciones más importantes de la nación. Pero el simbolismo no basta. Asume el cargo en uno de los momentos más complejos para el Canal y para Panamá. El mayor desafío es el agua. La discusión sobre Río Indio no puede convertirse en una nueva fractura social. El país necesita soluciones sostenibles, pero estas no pueden imponerse desde oficinas técnicas o por intereses políticos. Las comunidades deben ser escuchadas, consultadas y ser incluidas de verdad en la solución. La transparencia y la eficiencia deben dar continuidad a la labor de la ACP.Espino también deberá defender con firmeza la neutralidad de la vía interoceánica frente a las crecientes presiones geopolíticas. Las encuestas de VEA Panamá de La Estrella de Panamá muestran con claridad que los panameños rechazan cualquier intento de administración extranjera. El Canal es y debe seguir siendo un bien soberano del pueblo panameño, administrado por panameños. Ese mandato debe cumplirse sin ningún titubeo. Otro reto igual de profundo es reconectar al Canal con la ciudadanía. Muchos panameños sienten distante una institución que aporta miles de millones al Estado, pero cuyos beneficios no se reflejan en su vida cotidiana. En tiempos de fragilidad institucional y creciente desconfianza, la nueva administradora debe recordar que gestiona un patrimonio nacional al servicio del país; frente a eso no hay espacio para errores. Un desafío necesario es construir consensos, defender la soberanía y fortalecer la transparencia; no solo para proteger el Canal, sino también para devolver la confianza de la ciudadanía en sus instituciones y autoridades.

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