• 09/11/2014 01:00

Indignación mundial

La desaparición de los 43 estudiantes normalistas en Iguala, México, no debe quedar impune

Los padres de los muchachos estudiantes todos de la Escuela Normal de Ayotzinapa, México entero y el mundo, durante más de un mes, han estado esperando saber la verdad sobre la desaparición forzosa de estos 43 jóvenes que fueron detenidos en el camino a Iguala. Las autoridades han anunciado los primeros resultados de las investigaciones sin que sean conclusivas y éstos son aterradores: Un homicidio masivo. Todo ser humano que conozca los detalles de esta tragedia no puede sentir menos que estupor e indignación. Cómo no sentirlo si de lo que se trata es de que autoridades - la policía municipal bajo las órdenes del Alcalde - detuvieron a estos estudiantes, que buscaban protestar antes el asesinato de tres compañeros y los entregaron a una organización criminal dedicada al narcotráfico. De esta tragedia, de la cual todavía falta mucho por saber y deslindar, hay que sacar una gran lección: El contubernio entre quienes ejercen el poder público y los carteles de la droga puede llegar a niveles impensados. El horror que se puede sentir ante tal atrocidad y la desesperación de los padres de esos muchachos que los reclaman vivos ojalá sirva de aldabonazo para que todas nuestras sociedades trabajen decididamente contra todo vinculo entre el tráfico de drogas y las autoridades.

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