• 05/02/2026 00:00
Entrelíneas

Nuevo oncológico, una deuda pendiente

El inicio de la construcción de un nuevo instituto oncológico es una gran noticia que abre la esperanza de una atención digna para miles de pacientes que enfrentan el desafío de la vida en la lucha contra el cáncer. Sin embargo, esta obra también pone en evidencia una deuda histórica del Estado. La desidia estatal y la incompetencia acumuladas durante décadas han dejado un saldo doloroso: un país que, pese a sus riquezas, no ha sido capaz de ofrecer un sistema de salud pública decente ni humano. Las largas filas desde la madrugada, la escasez de medicamentos, la falta de médicos y los equipos dañados o sin mantenimiento retratan una realidad vergonzosa en una nación cuyos dirigentes políticos y empresariales se empeñan en vender a Panamá como la “Dubái de Centroamérica”, mientras no logra atender ni siquiera las necesidades básicas de su población. Esta vez no hay excusas. El nuevo oncológico representa una gran oportunidad para romper con ese nefasto legado. No puede quedar reducido a una fotografía de inauguración ni a una promesa más de campaña. Debe ir acompañado de un plan nacional que lo integre de manera eficiente al sistema de salud, para que, de una vez por todas, la población vea reflejados sus impuestos en una atención médica digna y de calidad.

Lo Nuevo