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24 de Nov de 2020

Redacción Digital La Estrella

Entre Líneas

Fracaso confeso

Cuando el Estado transfiere su responsabilidad al sector privado para que maneje un servicio vital como es el transporte, tiene la oblig...

Cuando el Estado transfiere su responsabilidad al sector privado para que maneje un servicio vital como es el transporte, tiene la obligación de supervisar su funcionamiento desde antes que inicie actividades para asegurar que al usuario se le ofrezca una atención de calidad. Eso no ha ocurrido con el gobierno y la empresa Mi Bus. Los resultados son las múltiples quejas que a diario se escuchan. Con sus declaraciones públicas el Presidente Martinelli trató de atenuar las denuncias de la población, pero dejó al descubierto la falta de fiscalización del gobierno. Por otra parte, tampoco denunció los serios inconvenientes de las prácticas monopolistas y menos la necesidad de un cambio radical en la administración y la política de la ATTT. Los panameños merecemos un transporte fluido, eficiente y eficaz, tal como el mandatario lo prometió durante su campaña proselitista. Esto no puede esperar.