16 de Ago de 2022

Entre Líneas

Hiperpresidencialismo

Opinión editorial del 16 de noviembre de 2019

Con las revelaciones de los VarelaLeaks ha quedado demostrado que el mayor corruptor del Estado es el Ejecutivo. Que todo pasa por el mandatario, quien se cree un rey para hacer y deshacer y maneja el Gobierno como su finca privada. El problema de los países latinoamericanos es justamente el hiperpresidencialismo, un sistema que ha fracasado y que, por lógica, hay que cambiar para poder afrontar con mayor equidad el siguiente siglo. Ya Chile llegó a un acuerdo para crear una nueva Constitución. Ojalá los chilenos sean lo suficientemente inteligentes para ascender a un nuevo sistema político, como el Parlamentario, porque, de lo contrario, la estabilidad del país siempre estará en jaque. En el caso panameño, los jóvenes, muy interesados hoy por el futuro del país, necesitan analizar y estudiar muy bien los sistemas políticos a través de la historia y proponer los cambios necesarios a nuestra Constitución. Seguir una lucha sin saber exactamente lo que necesita el país en esa nueva Carta Magna o limitarla al tema del matrimonio, es cerrarse a ver más allá de lo que realmente importa. El hiperpresidencialismo está acabando con nuestros países, porque concentra el poder y las finanzas en una sola persona que, sin suficientes controles, lleva a la sociedad a donde hoy se encuentra, sobre todo en América Latina. Hay que migrar hacia un sistema más equitativo, poner los suficientes controles para fomentar la transparencia y establecer metas claras, como alcanzar el grado de desarrollo humano. ¡Seguir como vamos es seguir hacia ningún lado!