28 de Nov de 2021

Entre Líneas

La estabilidad de la región nos beneficia

“La paz social, el desarrollo y el crecimiento de los vecinos tienen relación directa con los nuestros”

Entrelazar las grandes experiencias que Panamá ha tenido, en función de construir acuerdos internacionales, sería un proyecto más que oportuno a la hora de definir la agenda regional de desarrollo y crecimiento pos-COVID. El respaldo internacional a la causa panameña para la conquista de su soberanía plena sobre el Canal, los acuerdos de Contadora, fijar en la agenda iberoamericana el tema de niñez y juventud o la reciente reunión tico-panameña-dominicana dejan una larga estela de retos cumplidos a la hora de unir esfuerzos para avanzar en la mejor dirección. Los organismos de financiamiento, como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), tienen una oportunidad de oro para demostrar las potencialidades de la región, pero se debe asumir el reto con proactividad y dinamismo, se han presentado algunos proyectos puntales, no obstante, es la hora de pensar en grande. La región tiene complejidades políticas, ciertamente. Es por esas mismas complejidades que se requieren proyectos en común para favorecer a todos los habitantes de la región, empezando por los más pobre. Panamá, puede y debe liderar estas iniciativas, los graves problemas migratorios nos revelan, una vez más, que lo que sucede en los distintos países de la región tiene una afectación directa para nosotros. La paz social, el desarrollo y el crecimiento de los vecinos tienen relación directa con los nuestros. Adicionalmente, Panamá también requiere de ese tipo de proyectos para activar su economía y convertir el anunciado crecimiento económico en mejor calidad de vida para todos.