El fenómeno de El Niño, especialmente agudo este año, está disparando los termómetros en el Caribe colombiano, con temperaturas récord de hasta 40 grados...
El debate de las reformas electorales en la cueva de la 5 de Mayo estará candela esta semana. Me dicen que los ñames presentán un informe de minoría que, para los entendidos, sería el intento de bajarlo a primer debate o rechazar los langostinos que metieron en primer debate.
Las reformas electorales, sin duda, han dejado retratados a los padrastros y madrastras de la patria de los partidos tradicionales. Con la cantidad de langostinos que metieron en primer debate, queda claro que las viejas mañas de la política no piensan cambiar por ahora.
El ministerio del chenchén acude hoy a la Comisión de Presupuesto a sustentar su vista presupuestaria, marcando el inicio del fin de este proceso, que concluye el miércoles. Todo apunta a que el proyecto volverá al Ejecutivo para meterle tijera, reajustar los números y cuadrar algunos renglones.
Según datos oficiales, las juntas comunales y alcaldías han recibido un poco más de 500 millones de billullos. A primera vista, suena bien: es chenchén que mueve la economía de los municipios. Lo malo es que no hay una rendición de cuentas clara sobre en qué se gastan tantos billullos.
Mucho se habló de la llamada descentralización paralela, pero se está usando la misma ley que aplicaron los gobiernos anteriores. O la ley es buena y funcional, o es mala y quienes hoy la utilizan podrían terminar subiendo y bajando escaleras cuando concluya la actual administración.
Me dicen que por los lados de la avenida Balboa tienen un expediente engavetado hasta segunda orden, porque si lo sacan del horno puede provocar daños colaterales y nadie quiere cargar con esa culpa. Pero de que viene, viene. Por ahora, está congelado.
Le mandan a decir a la Contraloría que le ponga la lupa al uso indebido de los autos oficiales. Hay funcionarios que, apenas agarran un puestecito, lo primero que hacen es poner el carro oficial al servicio de asuntos personales. Les importa un bledo la opinión pública y la mala percepción que esto genera entre los ciudadanos.
Me cuenta un exfuncionario que hay un grupo de personas llamando para chantajear y pedir coimas, bajo la amenaza de que, si no cumplen, publicarán supuestos actos de corrupción. Al parecer, el asunto es serio y en la jugada están metidos seudocomunicadores. Piden al Ministerio Público poner la lupa.
Me escribe un interiorano indignado porque en las rutas Panamá-David o Panamá-Frontera cobran el pasaje completo, aunque el pasajero se baje en las provincias centrales. Lo malo es que en la terminal no avisan que, si tomas esas rutas, tienes que pagar hasta la altiva provincia, aunque te bajes en Divisa o Penonomé.
El programa de trasplantes de la Caja maltratada se topa con una dura realidad: aunque muchas personas dejaron en vida constancia de que querían ser donantes de órganos, al final son los familiares quienes deciden y no siempre autorizan el procedimiento. Las cifras hablan solas: de 20 posibles donantes fallecidos, solo cuatro familias dieron el sí.
La Caja maltratada les manda a decir a quienes desean donar sus órganos que es importante hablarlo en familia. Dejar clara la voluntad en vida y respetarla llegado el momento puede significar una nueva oportunidad para quienes esperan un trasplante.