Los capturados fueron ubicados en la comarca Ngäbe-Buglé, las provincias de Veraguas, Los Santos y Panamá
- 13/12/2015 01:00
Manual del bebedor
Al otro lado de mi escritorio llegó recientemente vía Miami Express una copia del clásico ‘La Dieta del Bebedor ', un libro pequeño de 1964 que sostiene que tomar licor moderadamente ayuda a perder peso. Lo anterior es contrario a la intuición, ya que una de las cosas que aprendimos en bioquímica sobre el alcohol es que proporciona calorías vacías, las mismas que causan el aumento de peso cuando se toma soda, por ejemplo. Con siete calorías por gramo, el alcohol tiene más calorías que el azúcar y otros carbohidratos (cuatro) y menos que las grasas (nueve). Pero las del alcohol se metabolizan de manera diferente, al punto que algunos estudios indican que ingerir alcohol en moderación puede proteger contra enfermedades del corazón.
La vida es complicada y beber con el propósito de proteger el corazón es una racionalización social y una excusa perfecta para hacer algo que nos gusta. Al final, bebemos porque queremos y no porque sea bueno para nosotros. Los argumentos a favor de esa línea de pensamiento rara vez incluyen las resacas, un estado físico de agotamiento celular que refleja que la bebida no siempre es el mejor vehículo para mejorar la salud. Si usted todavía cree que el alcohol es una prueba de que Dios nos ama y quiere que seamos felices, una cita usualmente atribuida a Ben Franklin, es mejor que entienda que el alcohol puede traer alegría y también dolor.
Lo peor con el alcohol es que ocurren dos cosas. Lo primero es que tendemos a perdonarnos el daño que nos causa y aceptar cosas inadmisibles como que una botella de vodka, por ejemplo, no tenga en su etiqueta la cantidad de azúcar que contiene. Y lo segundo es que cada vez que bebemos nos sentimos culpables, y además subestimamos y mentimos acerca de ello. Un estudio realizado a nivel mundial por el Pew Research Center encontró que más del 60 % de la gente está mintiendo acerca de su hábito de beber, porque ya sea que toma demasiado o no quiere admitir que tienen un problema.
Los especialistas de salud consideran que los hombres beben más de la cuenta cuando consumen quince ‘tragos ' por semana; para las mujeres la cifra es ocho. Igualmente, se bebe demasiado si se consumen cinco ‘tragos ' en un tiempo de tres horas. Beber demasiado es ‘peligroso ' también porque conduce a padecimientos hepáticos, cáncer de mama, enfermedades de transmisión sexual, embarazos no deseados, trastornos del espectro alcohólico fetal, síndrome de muerte súbita del lactante, accidentes de tránsito y violencia. Muchos de estos peligros son indirectos y pueden ser mitigados. Si no se tienen relaciones sexuales o se maneja después de beber, es imposible quedar embarazada o sufrir un accidente de tránsito. Sin embargo, una cosa es segura: consumir alcohol causa pérdida del sano juicio. Aunque es debatible su protección al corazón y su toxicidad al hígado, lo que es irrefutable es que ‘chupar ' altera el cerebro y produce cambios en la perspectiva de la realidad.
Por supuesto que hay pruebas que demuestran también que beber ‘la cantidad correcta ', que sería muchos menos que ‘demasiado ', puede resultar bueno para algunos. En lo personal, tengo casi cinco mil días de no tomar tragos y nada me ha pasado. Pero no todo el mundo es igual y la cantidad correcta que puede la gente ingerir de alcohol varía significativamente de un individuo a otro, aunque para la inmensa mayoría esa cantidad es preferible y racionalmente cero. Así que es una locura decir, ‘yo bebo vino tinto porque es mejor que el blanco ', o peor aquellos que prefieren ‘agitado, no revuelto ' en vez de ‘en strike ', porque sabemos que en el fondo los bebedores lo hacen para divertirse y sentirse ‘happy '.
Sin duda, en Panamá hay muchas personas que beben demasiado y deberían parar para no convertirse en una afectación más a la salud pública. Según cifras oficiales, el alcohol es responsable de 1100 defunciones al año y $1500 millones en costos a la economía. En comparación, enfermedades relacionadas con la obesidad causan más de 10 000 muertes al año y más de $300 millones en costos a la economía.
Lastimosamente, usted nunca observa ni escucha a nadie del Gobierno hablar de estas cosas ni a ningún especialista del Ministerio de Salud diciendo que las personas menores de 21 años de edad ‘beben demasiado ' si consumen una lata de soda. Pero deberían comenzar.
*CONSULTOR EN NUTRICIÓN Y SALUD PÚBLICA.