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27 de Oct de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

Salud a los sesenta

A sí como la Constitución establece en el Capítulo Sexto, del Título Tercero, Derechos y Deberes Individuales, que la salud como la segu...

A sí como la Constitución establece en el Capítulo Sexto, del Título Tercero, Derechos y Deberes Individuales, que la salud como la seguridad alimentaria de la población, corresponde al Estado, y la Ley 47 Orgánica de Educación, en el Capítulo V instituye las BECAS estudiantiles y docente, por obligación debemos preguntarnos: ¿Qué significa entonces la oferta gubernamental ‘100 a los setenta’ y la ‘beca universal’?

Desglosando, debo señalar en primer lugar, que el articulado del Capítulo Sexto Constitucional citado, establece como función esencial del Estado, velar por la salud de la población, así como la creación de establecimientos donde se preste servicio de salud integral y suministren ‘gratuitamente’ medicamentos a toda la población que carezca de recursos económicos. Adicionalmente, señala la Constitución como deber primordial del Estado, el desarrollo de una política nacional de alimentación y nutrición que asegure el óptimo estado nutricional de toda la población.

En segundo lugar, respecto a las Becas, el articulado del Capítulo V de la Ley 47 citada, establece que las Becas se concederán con el fin de promover el ‘progreso intelectual’ y en la forma que establece la ley. Señala la norma además, que en cumplimiento de las disposiciones legales, el Ministerio de Educación en coordinación con el IFARHU, otorgará las becas y auxilio económicos, a los alumnos de bajos recursos económicos y de buen ‘rendimiento académico’, así como a los estudiantes discapacitados en todos los niveles académicos.

A este tenor, el becado, en virtud de la ley para hacer estudios en el exterior, pierde la beca, si ‘fracasa’ en dos o más asignaturas. Y finalmente, la ley dispone que sea el Ministerio de Educación quien fije las ‘cuantías’ de las pensiones, la cual será incorporada en el Presupuesto de Gastos para dar cumplimiento a la ley.

¿Por qué se reemplaza la ley con sofismas sociales? Debo achacar su establecimiento y complacencia, al paternalismo asimilado por muchos panameños como ‘torrijismo’. La indigencia moral, inserta en estos panameños acostumbrados a la politiquería del ‘hombre fuerte’, aprendida tanto en democracia burguesa como en dictadura, se ha elevado sobre el ‘hábito al trabajo y la superación académica’.

Es el pensamiento de un embrutecido grupo social, incubado por politiqueros, que los lleva a aceptar con gozo, que pancistas enriquecidos sean sus tutores. Un grupo social que mediante argucias, llega cual caracol a la altura del águila. Es esta actitud rastrera, con adorno cursi, vulgar y chabacano, la que se presenta políticamente como la conducta ideal. Es el comportamiento politiquero de muchos panameños que impávidamente califica el programa estandarte del gobierno de turno, como de ‘tirar la toalla’. ‘¡El loco se baña en regadera, está salpicando! ¿Coge lo tuyo, que sopá?’

En dictadura y democracia el clientelismo político siempre ha estado presente. Ver largas filas de adultos mayores no jubilados y de madres desempleadas en busca de $100.00 y $20.00, constituye una retrospección, a las filas que se daban en el paseo Juan Demóstenes Arosemena en Colón, cuando finalizado el sorteo de Lotería del miércoles, uno de los presidentes del ‘torrijismo’, pasaba repartiendo dinero a quienes decían no haber ganado, endilgándose el epíteto de presidente ‘miercolito’.

A mi juicio, el amoral, vergonzoso y demagógico estandarte del Gobierno del Cambio, ‘$100.00 a los Setenta’ y ‘Beca Universal’, no garantiza la seguridad alimentaria ni la aspirada salud del malogrado adulto mayor, como tampoco promueve el progreso intelectual del educando. Más bien pretende cotizar en $100.00 y $20.00 la voluntad del voto de uno de los sectores más vulnerables de la sociedad.

Cumplir la Constitución y la Ley, pudiera ser un Programa de Estado denominado ‘Salud a los Sesenta’, donde el ‘costo anual’ del demagógico Programa $100.00 a los Setenta, se utilice en el equipamiento y nombramiento del personal de salud gerontológico, necesario para que toda persona a partir de sesenta años, tenga gratuitamente acceso a la salud, igual que un asegurado y sus dependientes. Consultas, exámenes de laboratorio, rayos x, resonancia, intervenciones quirúrgicas, diálisis, medicamentos, prótesis, entre muchas necesidades, no lo satisfacen $100.00 mensual.

Creo el progreso intelectual representado en los médicos y demás trabajadores de la salud, garantiza ‘mejor calidad de vida’ al adulto mayor.

¿Dónde terminan los paternalistas $100.00 y $20.00 del cacareado programa de los autodenominados ‘Locos’? ¿Acaso en las cajas registradoras de los mercaderes en el Poder? No es necesario elevar a rango constitucional lo que ya existe. Cumpla entonces el Gobierno, con el mandato constitucional de brindar salud y alimentación a toda la población, así como el deber de otorgar las becas estudiantiles a quienes se lo merecen.

*CONTADOR PÚBLICO.