19 de Oct de 2021

  • Redacción Digital La Estrella

Opinión

El Plan B del rector

T ras la situación violenta que se presentó en estos días pasados en la Universidad de Panamá, queda claro el deterioro de un movimiento...

T ras la situación violenta que se presentó en estos días pasados en la Universidad de Panamá, queda claro el deterioro de un movimiento estudiantil que no agota los recursos de comunicación y diálogo de manera inteligente, no crea las condiciones de entendimiento entre las partes y toma una posición intransigente, que al final del día lo único que logran es hacerle daño a la institución y a los miles de estudiantes que se ven afectados por la suspensión de sus clases.

Pero detrás del telón de estas manifestaciones manipuladas y dirigidas desde la Rectoría, y apadrinadas desde el Consejo Académico, como excusa toman el cierre cada vez de la institución, con hecho pensado, el rector no se ha dado cuenta de que esto le perjudica a sus ansias y apego reeleccionista hacia su quinto periodo en la institución.

Es que el Plan B ha iniciado, a los grupos estudiantiles genuflexados ya les han dado la orden de salir a cerrar calles, a crear la confusión entre propios y extraños, a irrumpir el desenvolvimiento normal de clases, a vandalizar autos estacionados en los predios de la Universidad, causando todo un caos en la institución, buscan con todo esto crear las condiciones de inestabilidad con miras a las elecciones universitarias.

Pero lo que no comprendo es que, si el rector dice tener el apoyo de los gremios de administrativos, profesores y estudiantes, ¿por qué no sale a dar la cara ante estas manifestaciones estériles y repetitivas que están ocurriendo en la Universidad? ¿Qué buscan con estos cierres? ¿Cuál es el motivo?

El rector de la Universidad ha logrado que gente que daba su vida por la transformación social se transforme en seres sin pensamiento, sin voz y sin acción. Cerrar la calle un día, unas horas, no significa un proceso de transformación o búsqueda de un consenso de propuestas.

Han confundido, convenientemente, el significado de la autonomía universitaria. ¿Es acaso la Universidad de Panamá un estado independiente, en el que se pueden ocultar sus miembros cuando dañan la propiedad ajena con sus protestas? ¿A quién hacemos responsable cuando le rompen los vidrios a un bus o carro que transita por esa vía, si después de tirarles piedras se esconden en el territorio ‘extranjero’? ¿Por qué, en vez de salir a cerrar calles por situaciones absurdas, no salen a pedir mejores aulas de clases, mejores profesores, currículos académicos más cónsonos con estos tiempos?

Finalmente, una aclaración: no debemos confundir los cierres de calles de los universitarios con los cierres de los moradores de alguna barriada en donde no llega el agua o en donde los índices de violencia son inaceptables. Ellos saben que esa es la única forma en que el Gobierno los escucha y les resuelve, pero ni lo hacen enmascarados, ni vandalizan nada, luchan frente a sus propias casas.

*ESTUDIANTE UNIVERSITARIO.