28 de Nov de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Opinión

Mi propuesta de reformas constitucionales

DOCENTE UNIVERSITARIO.. Desde que se instaló la comisión para hacer la consulta popular sobre las reformas a la Constitución, dos propu...

DOCENTE UNIVERSITARIO.

Desde que se instaló la comisión para hacer la consulta popular sobre las reformas a la Constitución, dos propuestas acapararon la atención de los medios, por razones que prefiero no mencionar. La primera, el cambio de nombre del país, dejó ‘de hacer ruido’ con la misma velocidad en que fue noticia. La segunda, la pena de muerte, en la que también fui proponente, todavía es objeto de debate, no por sus efectos en la sociedad, sino por la reacción ya esperada de sus opositores. Por razones de espacio, sólo haré mención a los puntos propuestos en el título de los derechos individuales.

Propuse la pena de muerte en tres causas: Traición a la patria en caso de guerra, genocidio y reincidencia en homicidio. Estaba consciente en que las dos primeras causales posiblemente nunca se aplicarían, pero era mi intención con ellas que la sociedad enviase un mensaje al delincuente. La tercera causal trata de mantener el concepto de resocialización, al ser aplicada sólo en caso de reincidencia, cuando la reinserción en la sociedad evidentemente no funcionó.

También se propone que las penas por cargos se puedan sumar ilimitadamente, o sea, que no exista un límite de pena de cárcel. Ello lo sustento en el hecho de que un límite en pena de prisión no les hace justicia a aquellas víctimas de crímenes cometidos luego de cumplirse el límite de cárcel establecido. Me opondría a la pena de muerte si al menos esta propuesta es acogida.

Se propone además la eliminación de la última oración del artículo 35, donde se dice que la religión católica es de la mayoría de los panameños, porque es una afirmación, no una disposición normativa. Los Diez Mandamientos no hacen afirmaciones, sino lo que se debe o no se debe hacer. Dicha afirmación impide que otra religión pueda ser ‘de la mayoría de los panameños’, lo cual contradice el mismo artículo.

Sobre el derecho de manifestarse públicamente, se propone que las manifestaciones no puedan ser nocturnas y que sus participantes no puedan estar encapuchados. Con lo sugerido se desea reducir la posibilidad de elementos que, aprovechándose de no ser identificados, cometan actos ilícitos durante el evento. Similarmente, se desea que no se haga uso indebido de las oportunidades que ofrecen las horas nocturnas.

Se tipifica que el matrimonio es entre personas de distinto sexo, aunque también se reconoce la unión entre personas de igual sexo, con todos los derechos de un matrimonio, excepto el de adoptar niños. Pienso que lo sugerido responde a las inquietudes de las corrientes opuestas en ese tema.

En materia laboral, se propone una jornada máxima semanal de 40 horas y que el Código de Trabajo se aplique a todos los trabajadores por igual. Con la propuesta se espera resolver uno de los principales problemas de nuestra sociedad, el poco tiempo para estar en familia. También se desea eliminar el carácter discriminatorio de un Código de Trabajo, particularmente en lo relativo al pago de prestaciones por despidos.