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16 de May de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Opinión

Winston Robles en la política

C onocí a Winston Robles en la actividad política y en la lucha por los derechos ciudadanos y valores democráticos. Yo me había activado...

C onocí a Winston Robles en la actividad política y en la lucha por los derechos ciudadanos y valores democráticos. Yo me había activado en la juventud el Movimiento Independiente Democrático (M.I.D.) y el Doctor Robles venía de la dirigencia del partido en formación Social Demócrata. Nos encontramos a inicios de la década de los 80 en el Partido Acción Popular (P.A.PO.) y él era miembro de la Comisión Política que asesoraba a la Junta Directiva para fijar la línea de la organización política que se atrevió a desafiar al Estado Mayor de la Guardia Nacional y a pedir Asamblea Constituyente cuando el mencionar esa palabra era sinónimo de Golpe de Estado en medios de comunicación amordazados al poder de los cuarteles de la época. Ya yo había escuchado de la fama de Winston Robles, el profesor universitario y sus clases de Ciencias Políticas antes de ser exiliado por no pensar como los gobernantes autoritarios de la época.

Las veces que asistí a las reuniones de la Comisión Política y luego en charlas que daba con la juventud del Partido, conocí a una persona con mucha lucidez y un análisis agudo de la realidad política panameña. No era de exceso en sus palabras y con una notable precisión, cuando se requería tener la mente y nervios fríos, sabia hacer un análisis de un problema que se confrontaba en el país, libre de apasionamientos y subjetividades.

Junto con Fabián Echevers, Augusto César Arosemena, Diógenes Arosemena, I. Roberto Eisenman y Carlos Iván Zúñiga Guardia entre otros, fue integrante de esa Comisión Política que presentó propuestas importantes del acontecer nacional y alternativas de solución pacífica para abrir espacios democráticos en el país.

Luego lo tratamos ya como Director de ‘La Prensa’, en momentos en que estuvo en riesgo la libertad de expresión y los ataques de turbas y grupos paramilitares a las instalaciones del periódico.

Robles fue una persona que detrás de esa imagen adusta era muy jovial y comunicativo. Nunca trataba de imponer sus ideas, le gustaba debatir y buscar las mejores opciones o salidas a un problema, escuchando las opiniones contrarias, entendiendo que las ideas no son patrimonio de nadie y que en el ejercicio democrático, confrontar y discutir sin obedecer a ciegas es la mejor opción.

Hoy cuando físicamente no se encuentra con nosotros, creo pertinente, aunque de manera modesta, dar a conocer otra de las facetas donde el Dr. Winston Robles demostró siempre su preocupación por los problemas nacionales y su aporte siempre desinteresado porque Panamá llegara algún día a consolidar su institucionalidad democrática con una efectiva justicia social y donde la riqueza material no quedara en pocas manos.

ABOGADO Y PROFESOR UNIVERSITARIO