20 de Ago de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Opinión

El general y el PRD

S orprendente, pero justificable, por el divisionismo que existía en el año 1994 en la oposición, Ernesto Pérez Balladares llega a la Pr...

S orprendente, pero justificable, por el divisionismo que existía en el año 1994 en la oposición, Ernesto Pérez Balladares llega a la Presidencia de la República con un 33% de los votos, abanderado por el PRD. Este mismo partido (PRD), que llevó a Pérez Balladares a la Presidencia, fue el que abanderó a los generales y líderes de la dictadura militar que vivió nuestro país por más de 20 años.

Igual escenario se vivió en el año 2004, cuando triunfa Martín Torrijos con un 47% de los votos, pudiendo haber sido presidente en aquel entonces Guillermo Endara o José Miguel Alemán, de ir juntos.

Luego de pedir a gritos la salida de los generales y del PRD, partido que los abanderaba, de los 22 años de democracia en que ha vivido nuestro país pasada la invasión, 10 años hemos sido gobernados por este mismo colectivo, no por imposición, sino por decisión de la mayoría simple de ciudadanos panameños.

Los países son gobernados por estructuras políticas que vienen siendo los partidos políticos. Estas estructuras están conformadas por un número plural de individuos y no por una sola persona, como quieren hacernos pensar. Creo que hay mucho de cierto en los crímenes de los cuales se acusa y en algunos casos se condenó al exgeneral Manuel Antonio Noriega, pero también creo en la complicidad culposa de muchos que hoy critican, muchas veces sin fundamento alguno, al gobierno de turno. Qué irónica es nuestra historia, que hasta el hijo de uno de estos generales, que tanto se odiaba en nuestro país, llegó a ser elegido democráticamente como presidente de la República.

Nuevamente estamos experimentando desacuerdos entre los que un día fueron acérrimos enemigos del PRD. Ya vivimos la unión del Partido Popular, antigua Democracia Cristiana a su peor enemigo político, el PRD. Desde el año 2004 hasta el 2009, fue su leal aliado y en este mismo periodo de tiempo gobernó junto a él. Por otro lado, el Partido Panameñista, que también fue, en su momento, el más grande opositor del PRD, parece haberse olvidado de los 21 años de dictadura militar y noto de este colectivo un leve, pero significativo acercamiento con el partido que abanderó a los generales Torrijos y Noriega.

Para hacer una oposición responsable no necesito unirme a quienes casi destruyeron a nuestro amado país. De darse este hecho repugnante, como en efecto se dio con el Partido Popular, nuevamente se estaría echando por el piso la memoria de quienes dieron su vida luchando en contra del régimen militar.

Igualmente se estaría apoyando al partido culpable de que hoy el costo de la energía eléctrica y los alimentos sean más altos en nuestro país. Es posible que volvamos a ver cumplirse en nuestro Panamá un dicho muy famoso que dice: ‘Dios los crea y el Diablo los junta’. Reitero, de darse sería repugnante.

Creo que los panameños no deberíamos preocuparnos por el hecho de que el exgeneral Noriega se quede en la Joya, la Joyita, el Renacer o en su casa. Por lo que deberíamos preocuparnos es por no volver a permitir que los supuestos cómplices del exgeneral Noriega nos vuelvan a gobernar y así coadyuvar al engrandecimiento de nuestro país.

Proverbios 29.2: ‘Cuando los justos gobiernan, el pueblo se alegra; cuando domina el impío, el pueblo gime’. Dios les bendiga.

ESTUDIANTE DE DERECHO Y CIENCIAS POLÍTICAS.