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03 de Dec de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

¿Renovación universitaria?

El 16 de diciembre pasado publicamos el artículo ‘Verdades universitarias’, en el cual al editarlo cometimos el error de incluir a los c...

El 16 de diciembre pasado publicamos el artículo ‘Verdades universitarias’, en el cual al editarlo cometimos el error de incluir a los cuatro grupos de profesores que conforman la Universidad de Panamá, en uno solo... craso error! Este subtitulo debió decir ‘En la Universidad de Panamá existen tres grupos de profesores, que por las preventas adquiridas o por las que piensan conseguir la Universidad y el país no pueden esperar nada positivo’. Y es que, aunque existe en esta INSTITUCIÓN, un alto porcentaje de profesionales encabezados por el rector Gustavo García de Paredes que deben ser retirados por su avanzada edad, también encontramos un cuarto grupo de docentes, cuyos principios y moral son incuestionables. Hablamos de los profesores que, aglutinados en la premisa de RENOVACIÓN UNIVERSITARIA, enfrentaron la reelección de García de Paredes, bajo el liderazgo del Dr. Flores y el Dr. Mola; quienes hoy siguen enfrentando las consecuencias de sus aspiraciones electorales, morales y académicas, ante la dictadura del rector y sus autoridades, que cuentan con el apoyo del Gobierno Central, cuyos antecedentes parece que se remontan a la época del gobierno de Mireya Moscoso. Se dice que García de Paredes fue profesor del presidente Ricardo Martinelli, y esto se denota en las similitudes políticas encontradas entre la Universidad de Panamá, donde el rector controla todos los organismo del gobierno, y los instintos del presidente Martinelli por controlar los del Estado. La finalidad es obvia, mantenerse en el poder a través de una posible reelección o del dominio de su partido político; ¡total! su maestro lo ha logrado por más de 15 años en la Universidad de Panamá.

Es lógico que nuestra población indague sobre las obsesiones que padecen los hombres que tratan de imponer sus formas de dominio permanente a nuestra sociedades... ¿Será el poder?, ¿el miedo?, ¿o el dinero? Pues, el prestigio no puede ser, ya que esta palabra no existe en sus diccionarios. Sin embargo, como el hombre es resultado de la formación y educación recibidas desde el vientre materno, esa condición hace de la educación el protagonista por excelencia de su desarrollo, y con él, el de la familia, sociedades y naciones.

De allí nuestros esfuerzos por herrumbrar a la Universidad de Panamá como nos dijera el Dr. Méndez Pereira, ‘por los caminos del cultivo de la facultad constructiva, donde se eduque, se emancipe y devuelvan las energía del carácter, para estimular la mente creadora y la acción, donde se enseñe a obrar y pensar por sí mismo, para la labor común y el bienestar social’. En el contexto García de Paredes nos dice: La Prensa (6-8-2004) Se debe extender la vigencia de la ARI, porque falta por vender gran cantidad de casas y terrenos, incluyendo el área de Howard! —El Panamá América (12-2-11) ¡Rector de la Universidad de Panamá negoció 496 hectáreas, que pertenecían a la Facultad de Ciencias Agropecuarias! —La Estrella de Panamá (12-4-11) ¡Negociados con terrenos la Universidad de Panamá. Magistrado de la Corte Suprema ocupa finca de la Universidad de Panamá! —La Estrella de Panamá (20-6-11) Un proyecto de Gustavo García de Paredes, la FUNDACIÓN UNIVERSIDAD DE PANAMÁ, evade la Contraloría!

¿Qué podemos esperar de una institución dirigida por un ciudadano cuyos logros y méritos son estos? ¿No se deducen las razones por las cuales la sociedad se descompone y destruye? A nuestra mente llegan los recuerdos de nuestros tiempos de estudiante universitario. Época en donde el estudiante se sentía orgulloso y motivado por las carreras, por los profesores y por la institución. Hoy, los tiempos han cambiado, el estudiante está desmotivado, confundido y humillado. ¡No comprende la decadencia de la Institución! ¿Será este otro de los méritos de su rector?

Señor PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA, le exhortamos a practicar los correctivos necesarios para que la educación superior vuelva a florecer. A diario observamos sus propagandas y manifiestos, donde afirma usted que trabaja para beneficio de la población humilde. ¡Pues, de ser así, no existe una mejor ayuda para nuestra gente que la educación que el Estado le puede brindar! Le sugerimos que audite la Universidad de Panamá, para ver lo que produce. Por la edad de ciertas autoridades en esta Institución, no se preocupe, pues el exgeneral Noriega pasa los 75 años y está preso en la cárcel El Renacer. De allí, el precedente legal, para llevar a la justicia a todos aquellos que delinque sin importar la edad.

¡Recuerden que todo aquel que conoce una causa negativa y no la combate se hace cómplice de ella!

PROFESOR DE HISTORIA.