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27 de Oct de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

Volver a las Américas

Raquel es una joven española. Es licenciada en Psicología e hizo un máster. Tiene una pequeña empresa, pero las cosas no le van muy bie...

Raquel es una joven española. Es licenciada en Psicología e hizo un máster. Tiene una pequeña empresa, pero las cosas no le van muy bien. ‘La crisis’, dice. Tiene una hipoteca y vive con su novio en paro. Si las cosas siguen así, buscará una nueva oportunidad en el extranjero. Esta es la realidad para muchos jóvenes, y no tan jóvenes, de España. Con más de cinco millones de personas desempleadas, ‘hacer las Américas’ es una puerta que vuelve a abrirse, como lo hicieron sus abuelos.

El paro y la falta de perspectivas para el futuro han hecho que miles de españoles hayan tomado la decisión de irse a otro país. Más de 50,000 ya lo hicieron en los primeros nueve meses del año pasado. Desde que comenzó la crisis, el número de salidas de españoles a otros países ha aumentado un 36,6%, según el Instituto Nacional de Estadística, y según el Censo Electoral de Españoles Residentes en el Exterior (CERA), ya hay más de un millón y medio de españoles que viven en países extranjeros. Gran Bretaña, Alemania, Estados Unidos y países de Latinoamérica se encuentran en las primeras posiciones y países como Argentina, Cuba o Ecuador, han duplicado su población de origen español.

Para muchos, emigrar es cuestión de necesidad. España ha dejado de ser un país de oportunidades y de trabajo fácil. Hoy es el país con mayor índice de desempleo de Europa y, para más del 80% de los españoles, el desempleo es la preocupación mayor, según la última encuesta del CIS.

Ingenieros, enfermeras, médicos, arquitectos... salen cada día de España en busca de un mejor horizonte. Muchos porque no tienen trabajo. Otros porque ya se han cansado de trabajar por sueldos de miseria. Es el caso de Raúl. Tiene dos hijos y es ingeniero, pero, junto con su mujer, ha decidido que lo mejor es buscar un mejor trabajo en otro país, donde las condiciones laborales sean mejores. No sólo se trata de tener mayor remuneración salarial. Sino de tener mejores condiciones en el trabajo. Jefes que reconozcan el trabajo, conciliación familiar... otras formas de hacer las cosas, donde la competitividad no se gane a base de ‘explotar’ al trabajador.

Igual que Raúl, Pedro es médico y también quiere irse de España. Y Marina, que trabaja para una gran multinacional española, no quiere ni pisar España. Prefiere estar fuera porque ‘en España, se han debido de juntar todos los malos jefes del mundo. Si no esto no es comprensible’, dice Marina. Tampoco entiende por qué en España se trabaja hasta las tantas y llega más arriba el que más ‘hace la barba’ y no el que mejor trabaja. Para Raúl, para Marina, para Pedro... un trabajo en el extranjero no es un drama. Todo lo contrario, una oportunidad para mejorar, como profesionales, y de conocer nuevas realidades y abrir la mente. Es una oportunidad para mejorar, para aprender y trabajar de manera diferente, mejor. Como en tantas otras ocasiones de la vida, lejos te consideran más y mejor que cerca.

Tomar la decisión de salir de tu país, dejar a tu familia y amigos no resulta sencillo. Tampoco es una buena opción para España, que ve salir a sus jóvenes mejor formados y ve cómo son productivos en otros países. Sin embargo, ‘volver a las Américas’ puede ser una experiencia positiva y de gran valor para uno, como individuo, pero también para el futuro, si se decide volver. El emigrante que retorna a su país trae consigo la mochila mucho más llena que cuando se fue.

PERIODISTA