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03 de Jun de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

Demos una nueva oportunidad a Panamá

No se trata de jóvenes con ideas viejas. Nuestra posición como jóvenes, comprometidos con el PRD y el futuro del país, está anclada en l...

No se trata de jóvenes con ideas viejas. Nuestra posición como jóvenes, comprometidos con el PRD y el futuro del país, está anclada en los principios que han sido la razón de ser de este colectivo con 33 años de gravitación en la vida nacional. En la actualidad, no hay ciudadano consciente que esté de acuerdo con el proyecto de desgobierno de Ricardo Martinelli. Su autoritarismo, la corrupción rampante que ha tomado por asalto las finanzas públicas y engrosado fondos oscuros para comprar conciencias y planificar el continuismo, el atropello a los derechos humanos, a las leyes y las normas de convivencia pacífica, el sometimiento de los poderes del Estado para gobernar a su antojo, la destrucción del medio ambiente y del patrimonio histórico, son asuntos que nos preocupan como jóvenes.

Los jóvenes nos rebelamos contra el alto costo de la canasta básica, la inseguridad y la incertidumbre que se experimenta en las calles y la baja calidad de vida de una población cada vez más empobrecida. Rechazamos, al mismo tiempo, la forma como Martinelli ha violentado la voluntad del electorado que en el 2009 votó por diputados, alcaldes y representantes del PRD y a muchos ha comprado o chantajeado para convertirlos en mercenarios políticos. Pero también ha creado los tránsfugas encubiertos que están dentro del Partido, para socavarlo y tratar de dividirlo y debilitarlo.

Esos tránsfugas encubiertos son los que critican lo actuado por los miembros del CEN del PRD que han demostrado que no tienen precio, que no se venden ni se compran, y cuya conciencia está cimentada en valores como el desprendimiento personal y la consecuencia con las circunstancias históricas que han signado la Nación. Los jóvenes observamos y aprendemos por contraste. Sabemos del lado de quién está la razón y la justicia y quiénes son los que pretenden manipular los cargos de dirección del Partido como plataforma para sus ambiciones personales.

Debemos recordar que los estatutos del Partido establecen la norma de que quienes tienen intenciones de competir por algún puesto de elección popular, no deben aspirar a ocupar posiciones en el CEN. Es una sabia decisión que busca separar las funciones institucionales de las futuras acciones de gobierno, para impedir la desmovilización del Partido.

Vemos con esperanza la creación del Frente de Defensa de la Democracia, visualizado por miembros del CEN desde febrero del año pasado en ocasión del Congreso General Extraordinario, que les dio el mandato de buscar alianzas con las distintas fuerzas políticas y sociales para rescatar los valores democráticos de las garras del despotismo y la satrapía de Martinelli.

La sobrevivencia del PRD y el futuro de la Nación están en juego, el objetivo es ganar el Congreso Nacional Ordinario de agosto para ganar el gobierno en el 2014 sin entregarle el Partido a Martinelli. El PRD no puede entregar sus banderas, principalmente la de cumplir el ciclo social del torrijismo, ni convertirse en una fachada de oposición, como apéndice del oficialismo.

Los jóvenes del PRD hemos aprendido que solo anclados en los principios —que para algunos pueden parecer cosa del pasado y proponen contemporizar con la dictadura actual— podremos desnudar las artimañas de Martinelli y vencer a quienes desde adentro pretenden entregarle el Partido.

Como jóvenes abogamos porque se profundice el proceso de adecentamiento del quehacer político, que se ponga fin al clientelismo que envilece al ser humano y que con nuestro voto como delegados, que representamos la juventud de nuestro partido, consolidemos el proceso de rectificación, de refundación, de renovación y de genuino compromiso con la Nación y sus más sagrados ideales.

La ciudadanía sabe que cuando el PRD gobierna al pueblo le va bien. El Partido es actualmente una esperanza para el país y la principal opción de triunfo en el 2014. No echemos por la borda todo lo alcanzado y probémonos a nosotros mismos para retomar, bajo un nuevo gobierno, el proceso de forjar un país más equitativo, más justo, más solidario y con el que se sientan identificados todos los panameños.

DELEGADO ELECTO DEL PRD, CORREGIMIENTO DE SAN FÉLIX.