Temas Especiales

03 de Jun de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

Pensar lo que se dice

Una de las más valiosas recomendaciones que se le pueden hacer a cualquier funcionario público, con capacidad para decidir y de orientar...

Una de las más valiosas recomendaciones que se le pueden hacer a cualquier funcionario público, con capacidad para decidir y de orientar las decisiones gubernamentales, es que piense lo que va a decir. Hemos sido testigos de las desafortunadas respuestas del señor presidente, al cuestionamiento de los reporteros sobre las causas de la renuncia del ministro de la Presidencia.

Nadie ignoraba la realidad de esa medida del otrora hombre de confianza del mandatario. Decir que no estaba enterado sobre la renuncia de un importante subalterno, es pensar que si lo hubiese necesitado para cualquier gestión, no lo habría localizado.

Insistir en mentir, fue lo peor, No se trataba de un bochinche, como pretendió calificar ante los medios de comunicación, el ruidoso conocimiento del hecho, por la ciudadanía. Con inusitada convicción de que nadie le creía, simuló no oír y prefirió ensayar algunos pasos de baile, para ignorar lo visible. No se han revelado las causas reales, pero hay sospecha creciente de su naturaleza y motivos. Como para apaciguar a los menos pensantes, el gobernante anuncia la venta de los terrenos de Juan Hombrón, luego de la expropiación. Continúa despreciando a sus asesores, los cuales supongo no han recomendado la expropiación, porque es tanto como reconocer legitimidad en la adquisición de los mismos, todo lo cual en realidad fue un fraude, bien planificado, pero jamás oculto. La parcelación en tantos lotes y la creación de tantas sociedades para evadir el pago al Estado, se traduce en un gigantesco fraude por el cual deben decretarse detenciones a todos los beneficiados, los artífices, los agentes residentes, los directores, etc.

Lo que corresponde es anular, mediante el procedimiento legal, la adjudicación gratuita de esos lotes, mensurados a menos de cinco hectáreas para no pagar. Si, como decía el renunciado, fueron sus padres, emerge un cargo en su contra y el Ministerio Público ya debió proceder a la detención de todo el involucrado y a cautelar esos terrenos dentro de una investigación seria y necesaria. No existe posibilidad alguna de expropiar, porque nunca fueron dueños legítimos, sino fraudulentos. No solo se debe anular o revocar la adjudicación, sino que además hay que dar un ejemplo privando de la libertad a los delincuentes, funcionarios y particulares que participaron en ese fraude.

Ya se anunció la venta, previa expropiación. Señor presidente, consulte el procedimiento que procede, para frenar la ola de frases incongruentes, que se escuchan sobre el tema. Hay que pensar lo que se dice, por las consecuencias jurídicas de los actos, y la obligación de hacer las cosas bien. Expropiar es reconocer que el título es legítimo, lo cual no ocurre con el fraude cometido. Ponga este asunto en manos de juristas serios, respetuosos de la Ley, conocedores de la misma y exigentes en su cumplimiento. Esa no es materia que usted maneja, y muchos como yo, piensan que no se piensa lo que se dice, o peor aún, se dice lo que se piensa. La expropiación equivale a premiar un acto ilícito con indemnización, y es lo que nadie espera que se haga. Esta es una forma correcta de decir, lo que realmente pensamos.

*ABOGADO