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29 de Sep de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

En el CD, ¿después de Martinelli quién?

Teniendo en cuenta que las normas legales y constitucionales actuales, prohíben en todas las formas la figura de la reelección presidenc...

Teniendo en cuenta que las normas legales y constitucionales actuales, prohíben en todas las formas la figura de la reelección presidencial y que establecer la figura de la Segunda Vuelta Electoral, ya casi que es imposible instaurarla para el próximo periodo electoral, por falta de tiempo y siendo sensatos no es recomendable seguir abriendo frentes de batallas, con ganancias pírricas, que a nadie favorecen electoralmente.

Siendo esto así Ricardo Martinelli no puede aspirar a un nuevo mandato; pero, ¿después de él, en CD, quién?

El partido Cambio Democrático se hizo a imagen y semejanza de Martinelli, pues fue quien lo impulsó, lo amamantó y lo crió solo. Eso para nadie es un secreto, con pocos adeptos a su inicio y cero ingresos de terceros, le tocó amoldarlo a él. ¿Qué con todo esto? Pues, que, como en sus tiempos el panameñismo era solo Arnulfo, estas acciones no dejaban crecer figuras alternas o relevos generacionales, como dicen por ahí, lo cual en un partido que desea subsistir en el tiempo es contraproducente, pues nadie es eterno.

Dentro del CD, son pocas las figuras fundadoras realmente activas, y con una clara posición de aspirar a la Presidencia de la República u otros cargos importantes, como la Alcaldía capitalina, más bien se escuchan nombres de personas recién llegadas, de poca data en el partido e incluso de los denominados tránsfugas, los cuales de por sí no tienen un rumbo político definido, más allá que estar cerca del poder.

De los poquísimos CD originarios que logro identificar se encuentran; Alma Cortés, que por su forma de ser volátil, combativa, y muchas veces conflictiva no es una garantía de candidatura que pueda aglutinar a los sectores que hoy componen el CD; por otro lado Roxana Méndez, compañera de fórmula de la terna que se presentó en el 2004 con resultados pocos alentadores, creo que se decanta más por una posible aspiración a la Alcaldía, donde no lo tiene fácil, por sus posibles competidores; y de ahí Roberto Henríquez, el bálsamo del gobierno, que es quien se acerca al prototipo de candidato, ecuánime, centrado, sensato y aunque a veces punzante cuando la retórica del discurso lo requiere, no en vano fue criado en la cuna de la otrora Democracia Cristiana.

Después de Martinelli en el CD, con convicción, solo están las personas anteriores que en resumidas se reducen a una sola, que por avatares de las designaciones del Ejecutivo ha tenido poco protagonismo en las esferas sociales - políticas y se le congeló en despachos como los ministerios de Comercio y Relaciones Exteriores.

Mientras esto ocurría, se inflaban figuras no provenientes del CD, que de seguro no estarían dentro del partido si el mismo no hubiese llegado a la Presidencia, o bien estarían en otro partido. Alguien dirá que falta Papadimitriu, pero para mí es mejor que él siga en su rol de siempre, detrás de bastidores, que para eso él se ha preparado, las candidaturas se calculan y él lo sabe bien.

La decisión final la tiene y tendrá esa gran membresía que hoy compone el CD, el cual en su seno abriga gente de todos los sectores políticos, lo que la convierte en una suerte de azar, pues no hay una tendencia ideología o línea a seguir por estar compuesto de tantos sectores con diferentes intereses. Es el problema de los partidos cuando crecen en forma tan rápida, no hay forma ni tiempo de capitalizar un voto duro o fiel, como lo tienen otros partidos, a través de capacitaciones o jornadas de concientización.

Que por quién se decante Martinelli, este tendrá un hándicap a su favor, puede ser. Pero no menos cierto es que son pocos, dentro de los posibles aspirantes, los que verdaderamente pueden tener un compromiso de partido o de lucha y una mística de institucionalización, o resumiendo de lealtad comprobada a través de su trayectoria y vida política de fidelidad a sus partidos.

Así veo las cosas y así las cuento.

ABOGADO