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04 de Feb de 2023

  • Redacción Digital La Estrella

Opinión

Se profundiza la antidemocracia electoral

Una vez más cae la careta de la partidocracia (PRD, CD, Panameñista, Molirena y PP). El pueblo panameño ha sido testigo de la burla, en ...

Una vez más cae la careta de la partidocracia (PRD, CD, Panameñista, Molirena y PP). El pueblo panameño ha sido testigo de la burla, en otro madrugonazo se impone el proyecto 508.

Las supuestas diferencias, expresadas en show mediáticos escenificados por los partidos de gobierno y el llamado Frente Guacho, en ningún momento expresan contradicciones de fondo en torno al proyecto económico y político que debe enrumbar la nación panameña.

El pueblo, que se mantuvo al margen del denigrante espectáculo, supo entender que todo se trató de una pugna más por el poder político electoral que nada tiene que ver con los acuciantes problemas que padece.

La llamada ‘clase política’, volvió a ponerse de acuerdo. Así, Juan Carlos Navarro, no estará obligado a renunciar a la Secretaría General del PRD para ser candidato presidencial; Juan Carlos Varela logró que se le respetara la fecha de sus primarias; y el comentarista de boxeo logró su propósito de contar con la posibilidad de ser postulado por Cambio Democrático si logra concretar su candidatura a la libre postulación.

El Frente Amplio por la Democracia (FAD), siempre insistió en la necesidad de que se aprobaran las propuestas consensuadas en la Comisión Nacional de Reformas Electorales (CNRE), que, aunque insuficientes, constituían un avance; sin embargo, las mismas fueron rechazadas por todos los partidos políticos con representación en la Asamblea.

El FAD se ha reiterado en el principio de un hombre un voto y en contra del voto en plancha impuesto por la partidocracia para favorecer a los partidos de los sectores dominantes. Ello pasa por una revisión de los circuitos plurinominales. Exigimos transparencia en el manejo de los fondos de los partidos políticos y en la procedencia de los mismos, además se deben establecer topes. Demandamos una regulación clara de las casas encuestadoras, acceso por igual a los medios de comunicación social y que se propicien debates de altura. Rechazamos al transfuguismo y estamos por la revocatoria de mandato. Creemos en la equidad de género.

Apoyamos la necesidad de que se reglamenten las candidaturas independientes, pero somos críticos a quienes por dale riendas sueltas a sus aspiraciones de protagonismo avalaron la propuesta planteada por el oficialismo a cambio de que el resto de las propuestas de la CNRE sean archivadas. Esto no es solo una actitud oportunista sino inmoral. Aparte de que en su ceguera no logran ver que si las candidaturas por libre postulación no son parte de una reforma integral, lo que se estará permitiendo es que cualquier acaudalado con el disfraz de independiente, pueda comprar una candidatura a la Presidencia mediante ofrecimiento de dinero o prebendas, gracias al clientelismo reinante que tanto lacera la dignidad de los panameños.

Entre las propuestas de la CNRE estaba reducir de 4% al 2% de los votantes en la última elección, el número de firmas requeridas para constituirse en partido político. Aún cuando considerábamos alto el porcentaje, lo respaldamos, pues constituía un avance. En comparación a los países de América Latina, el porcentaje que se exige en Panamá es el más alto. En Guatemala con 15 millones de habitantes, Colombia con 47 millones y Costa Rica con casi 5 millones, la cantidad de firmas que se requieren es mucho menor a las más de 64 mil que se exigen en Panamá, con 3.5 millones de habitantes.

Vale señalar que casi todos los partidos políticos existentes en el país, se inscribieron en la época de la dictadura militar, con libros móviles, con solo 30 mil firmas, lo cual resulta un hecho irónico ahora que supuestamente vivimos en democracia. Los requisitos que se establecen son tan injustos, que solo un partido político se ha inscrito en estos últimos 15 años y desapareció inmediatamente al no obtener en las elecciones del 2009 el 4% de los votos.

Frente a esta realidad el FAD reitera su compromiso de dotar al pueblo de su propio instrumento político electoral.

SECRETARIO GENERAL DE CONUSI-FRENADESO.