Temas Especiales

04 de Jun de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

¿Lo prometido dónde está?

No tenemos ninguna duda del sentido de solidaridad humana que caracteriza a todos aquellos, como lo hacen los miembros del Club 20—30, q...

No tenemos ninguna duda del sentido de solidaridad humana que caracteriza a todos aquellos, como lo hacen los miembros del Club 20—30, que dedican esfuerzos en la organización de obras encaminadas a dar respuestas a las necesidades que acosan a la población desvalida. Desde 1981, cuando se organiza el primer Teletón, y el 2011, el resultado exitoso de las colectas es la demostración de la solidaridad que nos caracteriza. Año tras año, las metas han sido superadas.

Los informes que aparecen en el sitio www.teleton.com hablan de las siguientes cifras: en 1981, año inaugural, se recolectó $1,320,000. Durante el periodo 1981-2010, las 30 teletones sumaron $76,940,036. En esa misma hoja web, sin embargo, no hay información alguna sobre cómo se han invertido los dineros y cuál ha sido el nivel de cumplimiento de los fines propuestos, es decir, de los lemas mercadeados a través de los niños símbolos. Tampoco conocemos publicación escrita, radial o televisada en la que se dé a conocer a la población la inversión y realización de los proyectos prometidos. Menos aún, los saldos entre una y otra teletón.

Cada año al promoverse el Teletón nos preguntamos el porqué no se publicita la información que permita conocer, no sólo las cifras alcanzadas sino la realización de las obras, los alcances y los costos precisos. (Dicho sea de paso, en fecha reciente, el 6 de septiembre, se dio inicio a la de 2012 sin informe alguno). Hay que fortalecer tan loables actividad con una rendición de cuentas efectivas.

Pudiese pensarse que es una limitación de nuestra parte no encontrarnos con la información. Sin embargo, hemos indagado entre allegados y las respuestas son las mismas: no se recuerdan los estados de cuenta.

Un caso, por ejemplo, que es el que motiva este escrito, es el Teletón del 2010, cuya recaudación alcanzó los $5,256,321.25. Esta suma incluye $1,600,000 donado por el presidente Ricardo Martinelli en nombre de PANDEPORTE, es decir fondos públicos. El total del dinero, según fue anunciado entonces, se utilizaría para las salas de hematología y oncología de varios hospitales, y para instalaciones deportivas. No sabemos lo ocurrido en cuanto al equipamiento de los hospitales; en el caso de la construcción de un centro recreativo deportivo en Colón, específicamente en 2,0791.16 h de los terrenos del Centro Universitario, nada se ha hecho. Para ejecutar este proyecto se contó con el aval del órgano de gobierno de la institución, además se firma, el 19 de octubre de 2010, el Convenio Universidad de Panamá — Club 20—30. Han transcurrido dos años y en el terreno escogido ni un granito de tierra se ha movido.

Es urgente que los universitarios colonenses, que votamos a favor, tomemos carta en el asunto, sobre todo en defensa del patrimonio del CRU de Colón. Que no se repita lo que ya hemos vivido: entregamos las tierras, como se dio con la iglesia, para programas que al final resultan fallidos.

*DOCENTES UNIVERSITARIOS.