27 de Sep de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Opinión

Profesión favorita: ‘Madre’

E xiste una lista infinita de profesiones de las cuales seguramente nos sentimos honradas de ejercer, pero sin temor a equivocarme, la n...

E xiste una lista infinita de profesiones de las cuales seguramente nos sentimos honradas de ejercer, pero sin temor a equivocarme, la número uno en nuestro listado es ser ‘madre’, tarea de 24 horas, y 365 días del año, desde el momento en que tenemos la dicha de disfrutar esa criatura en nuestro vientre, ver su carita por primera vez en su nacimiento.

Las madres inician esta profesión como una hoja en blanco, con sentimientos encontrados de mucha confusión y temor, pero ese pecho repleto de amor, es capaz del sacrificio por sus descendientes, deseando lo mejor del mundo en todo momento para sus hijos.

Me dice Mary que se levanta a las cuatro de la mañana a preparar el desayuno, y eso me hace recordar a mi abuela que está en el Cielo. Sus hijos eran adultos y ella temprano preparándoles el almuerzo. Es que para la madre los hijos siempre son pequeños. El amor de una madre se desborda por cada poro de su piel.

Esa piel de mujer que sin miedo ganó kilos, ganó estrías, ahora es mucho más bella, mucho más sabia. No tiene un manual esa madre, y sabrá por instinto crear ese vínculo en la lactancia, en el lenguaje, en cada paso.

‘Madre solo hay una’, esa expresión particular y realmente el milagro de la vida solo podía venir de la mano de una mujer. Esa madre que de pequeños es la más bella del planeta, y con el pasar del tiempo, aunque gane años, peso y patitas de gallina, sigue siendo majestuosa.

En un pasaje de nuestra vida, la madre es ‘mala’, pero cada situación tiene su momento, lo cual solo entendemos con los años. Mamá también requiere firmeza para corregir y ser la persona que guía el sendero de su hijo.

La tarea de la corrección es una de las etapas más difíciles, no dudo eso, y esa mujer será capaz de hacer proezas, porque sus vástagos enderecen su caminar. Si algún hijo llega a tropezar, ¿saben quién nunca los dejará de empujar y alentar?: esa es mamá.

Los ejemplos de sacrificios son tantos que no terminaríamos de enumerar la lista. Sin embargo, pregúntale a una mujer qué espera de su hijo: que sea lo mejor.

Si tienes algún conflicto que resolver con tu madre, hazlo, porque nada es más gratificante que perdonar.

Pensando en la vida y el ritmo que llevamos en la actualidad, donde los desgastes son tantos, honrar a nuestras madres es una fortuna que no requiere tanto de dinero, y para eso no esperes el 8 de Diciembre, una llamada a mamá, es motivo de alegría, una invitación a comer, un paseo o simplemente visitarla y escucharla con plena atención, llenan más su corazón, que todo el oro del mundo.

Un pequeño consejo, no regalen planchas, platos y enseres del quehacer hogareño a su mamá. La mía, creo que si osará eso me lo pone en la cabeza. El punto es que el obsequio es para la mujer más importante de tu vida, no para la casa, así me parece.

Madre de tus entrañas salimos, y a Dios damos gracias por esa bendición.

¡Bendita cada madre del mundo!

PERIODISTA.