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18 de Apr de 2021

Redacción Digital La Estrella

Opinión

Lo que no dijo Arias

En un programa televisivo, José Domingo Arias, candidato presidencial de Cambio Democrático, fue cuestionado en torno al alto costo de l...

En un programa televisivo, José Domingo Arias, candidato presidencial de Cambio Democrático, fue cuestionado en torno al alto costo de la vida, uno de los supuestos imperdonables de Martinelli, quien en campaña electoral dijo ‘yo sí sé cómo reducir el costo de vida’, al igual que manifestó que si no cumplía ‘se le colgará del árbol más alto ’.

Según Arias, el alto costo de la vida se debe a que ‘las personas tienen más dinero en el bolsillo, lo que provoca mayor consumo’. A su vez, el agro no ha acompañado el crecimiento económico, por lo tanto la oferta de alimentos es menor a la demanda, obligando a importar. Como respuesta al problema, promete que en su gobierno se incrementarán las ‘exitosas jumbo tiendas y jumbo ferias ’.

En primer lugar, un millón noventa mil panameños que viven en pobreza, el 36 % de los trabajadores que devenga salario mínimo, los ochocientos mil panameños mal nutridos, difieren radicalmente de lo aseverado por Arias, pues en sus bolsillos no se ha colocado más dinero, pero sí pagan hoy más impuestos y sufren las vicisitudes de no poder adquirir la canasta de alimentos.

Olvida Arias que los informes de los organismos internacionales declaran a Panamá como un país donde el crecimiento económico no llega a las mayorías. El Informe 2013 del PNUD destaca que Panamá cae 15 posiciones, debido a la mala distribución de la riqueza. Desconoce Arias que si valoramos la riqueza en términos del crecimiento del PIB, la proporción que corresponde a los asalariados es cada vez menor (Mientras que en el 2005 era 33.12 % en el 2011 es solo 24.87 %).

Sin dudas la referencia de Arias se sustenta en 100 familias que ostentan el poder político y económico, en los 105 millonarios que acumulan más de 15 mil millones de dólares. Este es el reducido grupo que tiene más dinero en el bolsillo. Esta fortuna suma casi el presupuesto nacional de 2013, es casi cuatro veces la inversión pública de este año, representa toda la deuda pública acumulada por Panamá. Esta riqueza basta para resolver las necesidades de agua potable de toda la población, mejorar la salud, la educación y las pensiones, y para acabar con el flagelo del hambre.

Esta brecha entre ricos y pobres no puede seguir. Vivimos bajo un modelo económico que ha permitido a las mismas familias de siempre acaparar inmensas fortunas, mientras la inmensa mayoría de los panameños luchan por sobrevivir cada día.

En segundo lugar, no es que el agro no ha acompañado el crecimiento económico, lo que sucede es que la política económica neoliberal que se impone desde finales de los setenta, que ha sido ejecutada por los gobiernos del PRD, panameñistas y CD, con sus consabidos OMC y TLC, han provocado el desmantelamiento del agro, para favorecer a los sectores importadores (Hoy las importaciones agropecuarias representan el 50 % del consumo). Desconoce Arias que la superficie sembrada en producción de alimentos se reduce considerablemente año tras año producto de esta política. Olvida la inestabilidad institucional en que su gobierno ha mantenido al agro (Tres ministros del MIDA en menos de cuatro años).

En tercer lugar, las jumbo tiendas y jumbo ferias (que solo contempla 37 de los 50 productos de la canasta básica de alimentos), constituyen paliativos que han sido utilizadas politiqueramente, no son respuestas a las causas del problema, que dicho sea de paso Arias olvidó mencionar.

Arias no dijo que la estructura oligopólica del mercado es una de las causas del alto costo de la vida, entre otras cosas por la especulación y control en la definición de los precios. Resulta sospechoso su lapsus mental. ¿Será por los intereses que el mandatario presidencial tiene en la cadena de distribución?

Frente a estos intereses de la clase dominante y su partidocracia, en el 2014 el pueblo no puede equivocarse nuevamente. Esta es nuestra verdadera oportunidad de un cambio real. El Frente Amplio por la Democracia (FAD) es el único que ofrece algo nuevo y diferente. Ahora hay esperanza.

SECRETARIO GENERAL DE CONUSI-FRENADESO.