Temas Especiales

10 de Apr de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

Directorio Nacional del PRD

El Consejo Ejecutivo Nacional del Partido Revolucionario Democrático, siguiendo la tradición democrática, reafirmó la escogencia de la r...

El Consejo Ejecutivo Nacional del Partido Revolucionario Democrático, siguiendo la tradición democrática, reafirmó la escogencia de la representación del colectivo político en las elecciones para integrar el Parlamento Centroamericano a través del Directorio Nacional; son trescientos panameños, entre hombres y mujeres, que, por encima de las dificultades, de las limitaciones y coacciones del gobierno autoritario, se han mantenido firmes en sus principios torrijistas. Muchos de ellos (y ellas) enfrentan el reto electoral en condiciones materiales desventajosas, aunque convencidos de que cinco años más de corrupción del actual gobierno hay que detenerlos a toda costa.

Valga decir que el partido oficialista utiliza un sistema de escogencia en el que está presente, como determinante, el dedo de la alta jerarquía del partido; el ‘jefe’ dicta la última palabra. Las estructuras intermedias escogen a los aspirantes; pero el orden que decide los que realmente tendrán posibilidades de salir electos lo hace la cúpula. Esa fórmula, a nuestro juicio, antidemocrática, no es la que se práctica en el PRD, siendo esa función responsabilidad del Directorio Nacional —de los 300 directores más los nueve integrantes del CEN. En el Partido Panameñista, por su parte, el número de votantes para escoger la lista de los candidatos suman veintisiete directivos. En su listado, sin embargo, hay que restar un espacio cedido al Partido Popular, como resultado de las negociaciones para la aprobación de la alianza.

En el Directorio Nacional del PRD hay experiencia acumulada; hay dirigencias probadas. No negamos las limitaciones, pero son más las virtudes. Hablamos de panameños y panameñas que viven el accionar cotidiano de caminar las calles, de recorrer las veredas y los campos ofertando un nuevo país; aquel que no sea el de la corrupción insoportable y el del chantaje por doquier. Hay también, en estos hombres y mujeres, conciencia del momento difícil; de un país usado como monedero. Para superar este nefasto momento requerimos, a beneficio de las generaciones venideras, doblegar acciones; es imprescindible que la población se motive y diga ‘NO’ a los engaños y a las falsas promesas; promesas ya de antemano incumplidas, pero que se reiteran con descaro.

Estamos seguros de que los aspirantes al Parlacen, en su recorrido por la geografía nacional, han experimentado en carne y hueso la calidad de la dirigencia que posee el PRD, que hay capacidad probada, así como entendimiento político del contexto que estamos viviendo y sufriendo. Pero, sobre todo, que hay una organización que nace de ese ejercicio democrático que viene del ejercicio de las primarias. Es esa la energía, el valor agregado de los directores y directoras (a los que se suman los delegados), la base para el triunfo electoral de mayo de 2014 y la base, además, en que debe sustentarse la democracia panameña.

*DIPUTADO DEL PARLACEN.