Temas Especiales

25 de Nov de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

Veinte siglos después

En los escritos de la Fe Bahá’í se encuentran muchas alusiones a Cristo, que hablan de sus enseñanzas y de su posición como la que cito ...

En los escritos de la Fe Bahá’í se encuentran muchas alusiones a Cristo, que hablan de sus enseñanzas y de su posición como la que cito a continuación. ‘Yo soy el hijo de Dios y, verdaderamente, el Padre está en el íntimo ser de Su único Hijo, su poderoso Custodio, claramente revelado con todos sus atributos, con todas sus perfecciones’.

Aún en medio de la duda de unos, de la confusión de otros y de la fe de muchos, veinte siglos después del nacimiento de Cristo, en todo el mundo se recuerda y se conmemora este acontecimiento sin igual con gran júbilo y alegría. Se celebra la llegada del Mesías prometido, la presencia de Dios entre los hombres a través de su Elegido, la proclamación de las buenas nuevas y más aún, el nacimiento de una renovación espiritual para todos los seres humanos, a través del mensaje divino que trajo Cristo.

La historia cuenta que, a pesar de los grandes esfuerzos de Jesús por enseñar la palabra de Dios, solo un puñado de hombres y mujeres le creyeron, pero siendo Él el centro del poder espiritual, el manantial de las mercedes divinas, dotado del poder que todo lo subyuga, su mensaje fue extendido por toda la Tierra, llenando de luz y esperanza a todos sus habitantes.

Es claro que la divinidad de Cristo está manifiesta en su espíritu, en su mensaje, por tanto, quienquiera que anhele encontrarlo, ha de buscarlo en su espíritu; y quienquiera desee seguirlo, ha de ser fiel a sus enseñanzas. ‘Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen y orad por los que os ultrajan y persiguen’, Jesucristo.

Desde su nacimiento, Jesús manifestó gran sabiduría, una sabiduría que fue divinamente inspirada por Quien lo envío. Se caracterizó siempre por su pureza, y sensibilidad por las condiciones del pueblo. Cuando Él vino al mundo, encontró la gente ‘sorda, ciega, y muda, espiritualmente y Él dijo: ‘Yo los sanaré’’; entonces, ‘derramó el esplendor de su gloria sobre todo lo creado. Por Él, el leproso sanó de la lepra de la perversidad y la ignorancia. Por Él fueron curados el impuro y el descarriado. Mediante Su poder nacido de Dios Todopoderoso, los ojos del ciego fueron abiertos y el alma del pecador santificada’. Es Él quien purificó al mundo. ‘Bendito el hombre que, con la faz radiante de luz, se ha vuelto a Él’. De los escritos Bahá’ís.

Millones de personas profesan hoy en día ser cristianos; sin embargo, ¿son conscientes de lo que significa ser cristiano? En una de sus predicaciones Jesús afirmó: ‘No todo aquel que dice ‘Señor, Señor’ entrará al reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre’. ‘Cristiano es aquella alma en cuyo donoso rostro reluce el esplendor de Cristo, y manifiesta las perfecciones del Reino; ... es encarnar todas las excelencias que existen’. De los escritos Bahá’ís.

Amigos, los invito a celebrar en esta Navidad con alegría, regocijo, amor, disposición a perdonar, y a seguir el camino que Cristo enseñó, viendo en cada hermano nuestro propio ser.

Feliz Navidad para todos.

*MIEMBRO DE LA COMUNIDAD BAHÁ’Í.