07 de Oct de 2022

Opinión

Agradecimiento al Colegio Nacional de Abogados

La abogada recibió la Medalla José Dolores Moscote, en el CNA

Buenos días, señor presidente del Colegio Nacional de Abogados (CNA) y a su junta directiva que lo acompaña, colegas abogados y abogadas, damas y caballeros. Decidí escribir estas líneas en la mañana de hoy porque si dejaba fluir las palabras para decirlas me podía fácilmente exceder en tiempo, porque hablo mucho.

Quiero agradecer a Dios y a la vida, por este reconocimiento que me hace hoy el CNA al igual que al resto de los condecorados, el cual recibo con humildad.

Cuando fui notificada de esta distinción por parte del CNA las lágrimas brotaron solas y les digo: aún no me lo creo. Ser distinguida con este galardón como lo es la Medalla José Dolores Moscote me llevó de inmediato a investigar a profundidad la trayectoria de este ilustre, notable y esclarecido caballero. José Dolores Moscote fue un gran jurista, constitucionalista, excelente escritor, humanista, apostó y creyó en la educación, se inició como maestro de escuela primaria, fue profesor de secundaria, rector del Instituto Nacional; junto con Octavio Méndez Pereira organizó y fundó la Universidad de Panama y fue el primer Decano de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de Panamá, cargo que ejerció en varios períodos, además de catedrático universitario.

También impulsó la creación de bibliotecas. Fue un gran ciudadano que dejó claro su pensamiento ético al afirmar que los funcionarios están al servicio de la Nación y no de un partido político. Entonces cómo no sentir orgullo y el corazón lleno de emociones con esta distinción que el día de hoy me hace el CNA, como servidora pública del Registro Público de Panamá, institución de la que me siento orgullosa de laborar y con un gran sentido de pertenencia. De aportar mi granito de arena registral a cada persona que me toca atender u orientar sea abogado, estudiante de derecho, pasantes, ciudadanos de a pie y usuarios en general que acuden de manera cotidiana a realizar asuntos y trámites importantes y siempre apremiantes en la economía y en las vidas de cada persona. Créanme que para mí es una tremenda y gran satisfacción hacerlo. Realmente es mi pasión.

A veces creemos que las personas no se dan cuenta de nuestro trabajo y de toda la dedicación compromiso y transparencia que ponemos al hacerlo diariamente y creo que sí lo notan. He aquí el motivo de esta medalla y distinción que hoy me hacen.

Quiero agradecer para finalizar la presencia de quienes me acompañan en este evento, mis hijos María Gabriella Dutari, abogada ambientalista, y José Fernando Dutari, próximo a graduarse como ingeniero industrial; mi madre de 95 años, Rosita

Pinzón de Hernández, quien fue educadora; y del director general del Registro Público, Lic. Bayardo Ortega Carrillo y del director de área operativa de Dincrece del Registro Público, Lic. Enrico Richelli. Al CNA, nuevamente, ¡muchísimas gracias. 

Felicidades y un abrazo para todos. 

La autora es abogada.