El mandatario le recordó a los agentes que no solo enfrentarán el delito en sus distintas formas, sino la tentación del delito al tratar con los delincuentes,...
- 10/02/2026 00:00
“El tema de la digitalización va muchísimo más allá de escanear planos, de escanear expedientes. Es darle trazabilidad a todos los expedientes, que las personas puedan dar seguimiento a los trámites que están realizando”, afirma el administrador general de la Autoridad Nacional de Administración de Tierras (Anati), Andrés Pagés Chanis.
No hay necesidad alguna de apersonarse a una oficina, formar largas filas y encontrar demoras cuando eso “lo puedes hacer desde tu celular o desde la computadora. Tienes la posibilidad de ver en qué parte del proceso vas, si tiene algún rechazo por qué fue y qué funcionario lo rechazó. Toda esta información transparente ayuda a que no haya corrupción, porque evitas el contacto del funcionario con el usuario, ya con eso estás ganando”, detalla.
Además, la trazabilidad del sistema pone presión al funcionario para que dé una respuesta en un periodo determinado. “El expediente debe ser una papa caliente, tú tienes que encargarte que siga adelante. Yo no quiero a nadie con un montón de expedientes en su puesto porque eso lo que te está diciendo es que lo estás aguantando o no sabes qué hacer con ellos y si no sabes qué hacer con ellos no estás haciendo tu trabajo.” Dice categóricamente.
La digitalización favorece la trazabilidad y con ello, la eficiencia, además de la transparencia. Con la información disponible en sus respectivas plataformas, tanto ciudadanos como periodistas deben ser capaces de obtener una información que no tiene por qué estar escondida u opaca. La ganancia es mayor.
ANATI avanza en la digitalización masiva de expedientes, la depuración de archivos históricos y la creación de inventarios digitales que permitan organizar décadas de información dispersa. El proceso ya registra avances importantes, como la digitalización completa de los expedientes de Ley 80 en la sede central, así como el inicio del inventario nacional de expedientes de Ley 37.
Consciente de que el tema de la posesión y administración de tierras levanta pasiones, desde su llegada a la administración de la Anati, Pagés se ha dedicado a cambiar la percepción de burocrática y poco transparente que históricamente ha tenido la institución. Y lo primero que optó por hacer fue estudiar qué estaban haciendo los países vecinos.
“Debíamos ver a nuestros vecinos, los que tienen un buen catastro, los que tienen un catastro integrado con registro público, integrado con la Dirección General de Ingresos de sus respectivos países, para saber cómo lo hicieron, cómo se creó esa interoperabilidad interinstitucional, que es lo que estamos buscando aquí”, indica.
Y esta interoperabilidad apoya también a la transparencia. “Vimos, comparamos, hablamos con la banca multilateral, entre ellos, con el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo para que nos guiaran con respecto a la implementación de este proyecto, porque la primera pared con que te encuentras es la del presupuesto”.
De acuerdo con Pagés, una de las razones por las que no se generan estos presupuestos para inversión en digitalización es porque se ve a la institución como una que debe encargarse solamente de titular, mientras que sus funciones son más abarcadoras. “Hay que tener la casa en orden. La razón principal de la institución es la administración de tierras, independientemente que sean de la nación o no; es llevar un registro, un catastro con información veraz y transparente”.
La institución heredó desde el 2010 las oficinas relacionadas con Reforma Agraria, la Dirección de Titulación, Catastro, que era manejado por el Ministerio de Economía y Finanzas y el Instituto Nacional Geográfico Tomy Guardia, la columna vertebral técnica de la entidad.
“Los gobiernos anteriores se enfocaron muchísimo en repartir títulos, que eso es muy importante: titular a la gente permite que se bancaricen, que sean sujetos de crédito, que puedan heredar su propiedad, que ese derecho posesorio que tenían se convierta en título. Eso es importantísimo. Pero, descuidaron la parte del catastro y la parte de la tecnología del Instituto Nacional Geográfico Tommy Guardia”, analiza.
El objetivo del Instituto Tommy Guardia, encargado de la georreferenciación y geodesia de la República de Panamá no se limita a actualizar mapas. Es el encargado de establecer cuál es la mejor manera de encarar técnicamente tanto megaproyectos como el tren Panamá David y proyectos más sencillos como ampliaciones de carreteras, utilizando toda la información técnica necesaria. Sin embargo, el equipo necesario para realizar estos trabajos no estaba en servicio.
De 16 antenas Cors, equipo que provee información geoespacial de precisión milimétrica, utilizadas para esto, había solo tres funcionando. Las demás estaban inactivas.
“Reforzamos las antenas Cors, ya todas están funcionando y 13 de ellas ya tienen conexión a internet. Estamos esperando una donación por parte de la de la Autoridad del Canal de Panamá para tener una red reforzada”, dice el administrador. Para los próximos meses habrá 19 antenas funcionando. Se proyecta que la cifra se elevará a 21 en los siguientes 2 años y para el final de la gestión estarán funcionando 23 antenas Cors.
En cuanto al catastro, se está desarrollando el proyecto Catastro Multifinalitario cuyo objetivo es la interoperabilidad entre las instituciones: que el público no tenga que ir a la Anati, al Registro Público y a la DGI para actualizar una finca.
En un plan piloto, la Anati ya está interconectada con el Registro público “algo muy sencillo de hacer y que no sabemos por qué no se había hecho antes. Al final es disposición y gozar de una buena relación con las otras entidades”, reconoce Pagés.
Y es que tanto el Registro Público como la Dirección General de Ingresos han estado de acuerdo, desde el inicio de la administración con que la interoperabilidad es beneficiosa para todas las entidades y muy necesaria para echar adelante proyectos. La iniciativa está valorada en US$80 millones y es respaldada por la banca multilateral. En una sola plataforma digital reposará información catastral, datos registrales, capas geoespaciales, información fiscal, infraestructura crítica y datos administrativos de todas las instituciones públicas.
Como resultado, se planificarán mejor las ciudades, se podrá reaccionar más rápido ante emergencias y se tomarán decisiones con mayor celeridad. Se optimizarán inversiones públicas y se brindarán servicios más modernos al ciudadano.
Panamá participa desde 2024 como miembro de la Red Interamericana de Catastro y Registro de la Propiedad (RICRP). La organización, liderada por la OEA, es financiada por el Banco Mundial y de acuerdo con Pagés “es la red más prestigiosa que hay en el hemisferio”. Anualmente se celebra una convención que en 2026 tendrá como sede a Panamá.
“En Brasilia logramos, a través de los votos, que Panamá fuese sede en el año 2026. En ese momento también conseguimos ser parte de la directiva de la red por primera vez y este noviembre (el mes pasado), por el trabajo y lo que han visto los países que estamos iniciando con la integración de Catastro con Registro Público, recibimos un espaldarazo y la propia organización nos postuló para la presidencia del organismo”.
Y luego se lograron los votos “con lo que tenemos planeado y exponiendo lo que estamos haciendo desde el año pasado, dónde estamos, este año informamos que habíamos cumplido con todo lo que habíamos proyectado que debíamos hacer, así que sentimos que fue un gran espaldarazo tanto del Banco Mundial como de la OEA, y un reconocimiento por el trabajo que estamos haciendo. Hablamos de que, por primera vez en la historia, Panamá preside este organismo”.
La responsabilidad de liderar la RICRP implica coordinar esfuerzos regionales, compartir buenas prácticas, impulsar la cooperación técnica y fortalecer la integración entre catastro, registro y gestión territorial. Para Panamá, se trata de un reconocimiento al trabajo realizado por la Anati y un impulso para acelerar el proceso de modernización que la institución desarrolla desde julio de 2024.