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- 06/01/2015 01:00
El programa de seguridad ciudadana Vecinos Vigilantes, de la Policía Nacional y las comunidades panameñas, se renueva.
‘Nuestra intención es que nuestros ciudadanos sean el primer anillo de seguridad’, sostuvo el comisionado Rafael Álvarez, jefe del Departamento de Seguridad Ciudadana de la Policía.
De acuerdo con un informe policial, hay actualmente 1,136 programas de Vecinos Vigilantes en el país. Otros 777 grupos no han sido inaugurados, porque apenas se están reestructurando.
ORIGEN DEL PROGRAMA
La idea de Vecinos Vigilantes llegó a Panamá en 1995 de un proyecto similar originado en Canadá, que buscaba acercar la labor de la Policía a las comunidades para trabajar de cerca con los vecinos y reducir la incidencia delictiva.
Álvarez recuerda que en un inicio, la Policía acudió a las empresas privadas para capacitar a los ciudadanos en temas de seguridad durante las horas laborales.
‘En un día hablábamos a 40 personas que residían en 40 comunidades diferentes, con 40 familias distintas. De esta forma, el mensaje se extendía a nivel nacional. De allí su éxito’, precisó.
Pero, según el comisionado, hay personas que, agobiadas por el cansancio, el tiempo y otras actividades cotidianas, dejaron agotar el modelo al no acudir a las reuniones convocadas por la entidad en los barrios.
En la actualidad, la Policía Nacional está intentando renovar el programa con nuevos bríos.
Durante este mes, dijo el oficial, se capacitará y reinstruirá a agentes policiales para reforzar el concepto de seguridad ciudadana de forma amplia, más allá del criterio tradicional del policía como captor de infracciones.
LA INFORMACIÓN CIRCULA
Álvarez enfatizó que se está preparando a los policías para ejercer más funciones que una simple ‘ronda’. Lo que se quiere es un agente integrado, capaz de visualizar los problemas de esa comunidad.
‘El policía que estamos preparando planifica para resolver’, remarcó.
Por ejemplo, si hay un hueco próximo a una parada de buses, el policía debe comunicarlo, porque esa cavidad puede provocar un accidente.
‘El agente debe identificar los riesgos, como por ejemplo, las luminarias rotas, que reducen la iluminación en una calle. Son problemas que deben ser denunciados y canalizados para que los encargados los resuelvan’, comentó.
CONVIVENCIA
El jefe del área de Seguridad Ciudadana de la Policía explicó que muchas personas creen que los programas solo abarcan el aspecto delictivo y eso incluye la convivencia pacífica que implica la resolución de problemas de salud, educación y deportes.
Este 2015 continuarán con los programas de rescate de niños desde los siete años, mediante el deporte, el aspecto religioso, danzas y otras disciplinas como las artes marciales.
Igualmente, intentan que los niños que desertaron de los colegios regresen a las aulas de clases.
‘Lo que tratamos de hacer ver al niño es que el mundo no está limitado a ese sector’, indicó.
En agenda está también el entrenamiento de jóvenes de Viejo Veranillo, en Curundú, para que aprendan a usar unos violines que les fueron donados.
Sin embargo, el oficial ha observado que muchas cabezas de familia dan malos ejemplos a los infantes que ellos tratan de rescatar, lo cual resulta un problema difícil de tratar.