Se efectuan gestiones para salir de la lista de países que no combaten la pesca ilegal y que Panamá pueda seguir exportando mariscos a la UE
- 05/01/2015 01:01
La cantidad de extranjeros que ven a Panamá como un sitio de refugio ha aumentado. En el año 2013, unas 627 personas solicitaron ante la Oficina para la Atención de Refugiados (Onpar) este beneficio territorial, mientras que al cierre del pasado mes de noviembre la cifra se duplicó hasta alcanzar las 1,240 peticiones.
Quienes solicitan refugio con mayor frecuencia son los nacionales de Colombiana, seguidos de nacidos en Cuba y nativos de países africanos, quienes huyen de persecuciones políticas y por temor a los brazos armados de distintos cárteles de droga.
‘Los colombianos que solicitan el beneficio territorial de refugio en su mayoría son perseguidos por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia’, indicó a La Estrella de Panamá Yaribeth de Calvo, directora de Onpar.
Cubanos y africanos, por su parte, acuden a esta dependencia del Ministerio de Gobierno (Mingob) huyendo de persecuciones políticas y conflictos armados.
El sitio común de entrada de estos extranjeros es Darién. Muchos de ellos se juegan la vida en el corazón de la selva darienita.
‘Llegar hasta aquí nos costó $7 mil en protección contra los guerrilleros’, contó Ricardo Álvarez mientras esperaba su turno para la entrevista previa a la entrega del carné de refugiado.
Muchos de los extranjeros que se acercan a la oficina de Onpar reciben un carné que les permite gozar del beneficio de refugio por un periodo de tres meses, mientras el Estado evalúa su solicitud.
Hasta el momento, el Gobierno ha aprobado unas 29 solicitudes de refugio.
La persona que obtiene el refugio en Panamá goza de los mismos derechos y deberes que cualquier otro ciudadano panameño, al tiempo que el Estado se compromete a no repatriarlo al extranjero, al menos que, voluntariamente, el refugiado decida regresar a su país de origen. Contrario a lo que sucede en un asilo.
HURTADO ESTÁ EN PANAMÁ
La diferencia entre asilo y refugio radica en el principio de no devolución al país de origen de la persona que pide la ayuda.
María del Pilar Hurtado, exdirectora del DAS, entró a Panamá en el año 2013 como ‘asilada’ por el gobierno del ex presidente Ricardo Martinelli.
Cuando en 2014, el presidente Juan Carlos Varela le levantó el estatus, Hurtado debió reclamar el asilo en otro país. De lo contrario, las autoridades judiciales colombianas podrían exigir su inmediata aprehensión. Sin embargo, ninguna de las dos opciones se fraguó.
De acuerdo con la vicepresidente y canciller de la república, Isabel Saint Malo, la ex directora del DAS se encuentra en Panamá.
‘No ha salido del país’, afirmó Saint Malo, basándose en que no tienen reporte de su salida.