Exclusiva | ‘Nos mantenían completamente aislados’: el relato del marino panameño excarcelado en Venezuela

‘Solamente la cónsul [en Venezuela] fue la única persona con la que pude ver de mi país. No tuve más contacto con Panamá’, afirmó.

Olmedo Javier Núñez, marino panameño excarcelado la noche de este 22 de enero en Venezuela, relató a su llegada a Panamá la tarde de este 23 de enero que las condiciones de aislamiento, incomunicación y reclusión en una cárcel de máxima seguridad que vivió durante su detención, así como el limitado contacto que tuvo con Panamá mientras permaneció privado de libertad.

En declaraciones ofrecidas tras su liberación, Núñez explicó que el conocimiento que tuvo sobre el apoyo diplomático fue “muy básico”, debido a que no contaban con comunicación regular con el exterior.

“Solamente la cónsul [en Venezuela] fue la única persona con la que pude ver de mi país. No tuve más contacto con Panamá”, afirmó.

Detalló que durante su reclusión apenas pudo realizar dos llamadas telefónicas, y que el contacto con el mundo exterior dependía exclusivamente de la voluntad de sus custodios.

“No teníamos contacto alguno con lo que era el exterior. Nos mantenían completamente aislados”, señaló.

Núñez manifestó su esperanza de que las personas que aún permanecen detenidas puedan recuperar su libertad

Núñez fue detenido el 13 de junio de 2025, cuando la embarcación “Guaiquerí N35”, de bandera panameña, fue interceptada en la zona económica exclusiva de Venezuela por efectivos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.

Posteriormente, las autoridades venezolanas acusaron a la tripulación de la citada embarcación de un presunto caso de espionaje.

No obstante, Núñez Peñalba se desempeñaba como encargado del mantenimiento de motores a bordo de la nave.

Desde el inicio del caso, la Cancillería mantiene comunicación constante con los familiares del marino, incluyendo a su esposa, Milagro Vergara, y a su madre, Ruth Peñalba, a quienes se les informa de manera periódica sobre el avance de las gestiones.

Núñez aseguró que él y otros detenidos, en su mayoría extranjeros, se encontraban prácticamente “secuestrados”, sometidos a mecanismos de coacción para impedir que se conociera quiénes eran y de qué países provenían. “Hacían todo lo posible para que no se diera la comunicación al exterior”, relató.

Ante ese escenario, destacó que el apoyo emocional entre los propios detenidos fue clave para sobrellevar la situación. “Éramos muchos extranjeros y tratábamos de darnos apoyo moral entre nosotros. Eso sirvió mucho para que todo esto se disolviera de la mejor manera”, expresó.

Al cerrar su testimonio, Núñez manifestó su esperanza de que las personas que aún permanecen detenidas puedan recuperar su libertad y que situaciones como la vivida no se repitan. “Todavía quedan muchos. Ellos también deben ser libres y no víctimas de maltrato”, subrayó.

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