Semblanza del dictador (IV)

Hay recuerdos que perduran para siempre. Uno de ellos, --para Sanjur-- se resume en esta alargada expresión: ‘a-a-a-a-a-años en la cárce...

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Hay recuerdos que perduran para siempre. Uno de ellos, --para Sanjur-- se resume en esta alargada expresión: ‘a-a-a-a-a-años en la cárcel’. Así pronosticó Rubén Darío Paredes el devenir del autor del libro, mientras este permanecía recluido en el ergástulo del Cuartel Central tras su fallido intento de separar a Torrijos. Por fortuna para Sanjur, el pronóstico también resultó fallido.

Su apreciación de Paredes comienza resaltando que él ‘salió de la oscuridad y del anonimato’ cuando, en Diciembre de 1969, apoyó a Torrijos y ‘lo acompañó de regreso a Panamá en el avión del dictador Somoza’. Para Sanjur, fue a partir de entonces cuando en realidad ‘El Negro Paredes’ comenzó a ‘sentirse jefe e importante’. Paredes, dice, es un egresado de la Academia de la Guardia Nacional de Nicaragua. Esto demostraría que a veces, la vida es una trampa. Decir que Somoza ayudó a sus posteriores verdugos, sería una forma de resumir la versión de Sanjur. Este dice que Paredes, ‘a pesar de graduarse en Nicaragua y tener alguna deuda de gratitud con su alma mater, traicionó a su antiguo mentor, cuando aprueba el envío de armas y pertrechos a los guerrilleros sandinistas para derrocar a Anastasio Somoza’.

Una noche, cuando Sanjur estaba reducido tras los barrotes de la cárcel, recibió una sorpresiva visita. Eran Rubén Darío Paredes, en compañía de Florencio Flores, quienes irrumpieron en la media noche. Esa misma noche --dice Sanjur-- Paredes le confesó que cuando la Junta De Gobierno Provisional separó a Omar Torrijos de la Comandancia de la Guardia Nacional en Diciembre de 1969, instó a su jefe, Torrijos, a pelear ‘contra estos ladrones.’ Fue en esa misma conversación que Sanjur escuchó de sus labios el desesperanzador pronóstico sobre gran parte del resto de su vida: usted va a ‘... pasar a-a-años en la cárcel.’ Ahora Sanjur siente que puede ripostar libre porque no median barrotes entre lo que cada uno pueda decir. Y la afirmación de Sanjur es esta: ‘Este personaje, que me calificó de ladrón por haber obedecido una directiva de la Junta Provisional de Gobierno en uso de sus facultades legales conferidas por la Constitución, cayó en bocas del público panameño cuando el dicho popular refiriéndose a él y a sus más cercanos familiares era: ‘... los hijos de Rubén Paredes son unos maleantes. A todas partes a donde llegan, van llenos de guardaespaldas cargados de armas, abusando del público. Hacen alarde de tener mucho dinero, tirando billetes de a cien dólares sobre las mesas.’ Y no termina allí: ‘Y según se comentaba ‘... era el dinero que su padre les regaló en libretas de banco millonarias.’... ‘solamente para comenzar’ Según la versión de personas allegadas al hecho’.

Un último personaje que Sanjur reseña en semblanza no fue militar, pero si fue el que impuso un militar, como Presidente. El recuerda haber conocido al ingeniero Lakas, cuando era miembro del llamado ‘Combo’. En la versión de Sanjur, era el compañero inseparable de Omar Torrijos. Sanjur lo identifica como uno de los más viejos miembros civiles del ‘Combo’, y como tal, haría varios negocios cuestionables como las viejas actividades que envolvían a los que rodeaban a Torrijos. Un hecho que recuerda, es cuando Demetrio Lakas fue llevado por el Cnel. Ramiro ‘Pili’ Silvera a una reunión de Estado Mayor, para que respondiera por la conducta de Tito Ramos y su relación con el narcotráfico. Sanjur asevera que, con lágrimas derramadas a raudales por las mejillas, él aceptó haber ayudado a Ramos a ‘guardar cocaína en su casa, como un favor porque lo ayudó cuando se encontraba en malas condiciones económicas’. No obstante, Sanjur descreyó de su arrepentimiento porque posteriormente entabló una ‘sórdida lucha con Noriega’ cuando éste lo desplaza del control del narcotráfico y trata de influenciar sobre su amigo Torrijos para que se deshaga de Noriega asignándolo en el extranjero. Y al no lograrlo perdió terreno, Noriega ganó el control del narco y Lakas, aun cuando siguió siendo asesor cercano de Torrijos, se vio forzado a conformarse con ‘las sobras’ que Manuel Antonio le dejó. Es lo que dice Sanjur.

Otra de sus remembranzas, respecto a este personaje del torrijismo, se remonta a los tiempos en que [él, Sanjur] fungía como miembro de la Junta Directiva de la Caja de Seguro Social, cuando Lakas era su Director General. ‘Me invitaba con frecuencia a su oficina para darme largas peroratas no solicitadas, en defensa de su amigo Torrijos, de quien decía no ser comunista cuando existían los rumores callejeros acerca de las tendencias de izquierda del dictador’. Sanjur contrasta, sin embargo, que cuando fue elevado al cargo de ‘presidente’ y vio las inclinaciones de ‘su amigo’ Torrijos, aconsejó a varias de sus amistades que ‘vendieran sus propiedades y se marcharan a los Estados Unidos’.

Uno de ellos, muy avispado, atinó a preguntarle: ‘¿Y tú por qué no vendes?’ y la muy locuaz respuesta de Lakas fue: ‘Porque no puedo...’.

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