La preocupación arrasa con la calma y la economía golpea el ánimo

El primer indicador que refleja este escenario es el estado de ánimo de la población. Entre enero y abril se registra un aumento significativo de la preocupación, que pasa de 26,2% a 34,1%

El estado de ánimo de los panameños muestra un deterioro claro en el inicio de 2026. La preocupación gana terreno, la percepción económica se debilita y el empleo refleja señales de mayor inestabilidad. A esto se suma una baja confianza en las políticas económicas, en un contexto donde el costo de la vida se mantiene como la principal presión sobre los hogares.

La preocupación arrasa con la calma y la economía golpea el ánimo
La preocupación arrasa con la calma y la economía golpea el ánimo

Así lo revela la encuesta Vea Panamá: La verdad en cifras, de La Estrella de Panamá, elaborada por Prodigious Consulting, que recoge la percepción de los ciudadanos sobre el país, el Gobierno y sus principales preocupaciones.

Se trata de un estudio cuantitativo basado en 1.506 entrevistas presenciales realizadas en ocho provincias del país —con excepción de Bocas del Toro, Darién y las comarcas—. El trabajo de campo abarcó más de 32 distritos y 72 corregimientos, con selección aleatoria dentro de los hogares. El nivel de confianza es de 95% y el margen de error de 2,5%. La recolección de datos se realizó del 12 al 16 de abril de 2026.

Aumenta la preocupación y cae la calma

La preocupación arrasa con la calma y la economía golpea el ánimo
La preocupación arrasa con la calma y la economía golpea el ánimo

El primer indicador que refleja este escenario es el estado de ánimo de la población. Entre enero y abril se registra un aumento significativo de la preocupación, que pasa de 26,2% a 34,1%, convirtiéndose en la emoción predominante. Este crecimiento de casi ocho puntos marca el cambio más relevante dentro de las emociones medidas.

En paralelo, la sensación de calma presenta una caída importante, al descender de 20,3% a 15,1%. Este retroceso refleja una reducción en los niveles de tranquilidad dentro de la población. Otros estados emocionales se mantienen relativamente estables en el periodo. El estrés se ubica en 9,9%, mientras que el optimismo alcanza 4,5%. La frustración, por su parte, continúa mostrando una tendencia a la baja, aunque sin cambios abruptos en su magnitud.

La combinación de estos movimientos muestra un desplazamiento desde estados más neutrales o tranquilos hacia una mayor presencia de preocupación, en un contexto donde otras emociones no presentan variaciones significativas.

Empeora la percepción de la economía personal

Este deterioro en el estado de ánimo coincide con una percepción más negativa sobre la situación económica personal. Entre enero y abril, la categoría “mala” aumenta de 45,0% a 54,1%, consolidándose como la evaluación predominante. Este crecimiento de más de nueve puntos refleja un aumento en la proporción de ciudadanos que perciben su situación económica de forma desfavorable.

En contraste, la percepción de una economía “buena” disminuye de 36,7% a 32,5%, evidenciando una reducción en el segmento con evaluación positiva. La categoría “muy mala” se mantiene relativamente estable en 11,6%, lo que indica que el cambio se concentra principalmente en una ampliación de la percepción negativa moderada, más que en un aumento de las valoraciones más extremas.

En conjunto, estos datos muestran un desplazamiento hacia evaluaciones menos favorables, sin que ello implique un crecimiento significativo de las posiciones más críticas.

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