Gestión, reformas y muerte

En el período de José Domingo De Obaldía Gallegos, el país se encaminó hacia la normalidad política incluyendo las pugnas inter partidar...

En el período de José Domingo De Obaldía Gallegos, el país se encaminó hacia la normalidad política incluyendo las pugnas inter partidarias y las sospechas de negociado con empresas extranjeras.

En su mensaje a la Asamblea el 28 de diciembre de 1908, el presidente De Obaldía Gallegos informó de una propuesta que se le había hecho al gobierno, por parte de una empresa privada norteamericana para el ‘corte y explotación de maderas en gran escala’ por espacio de 52 años en varias provincias como Bocas del Toro, Chiriquí, Veraguas y Colón.

Quienes se opusieron criticaron sobre todo el carácter monopólico y la amplitud del alcance de las (cuatro provincias del contrato en cuestión: Bocas del Toro, Chiriquí, Veraguas y Colón) como también los términos demasiado generosos para la compañía y pocos rentables para Panamá, del contrato firmado por el representante de la compañía norteamericana el Sr. Juan Erhman y el Secretario de Hacienda y Tesoro de Panamá, Carlos A. Mendoza.

El representante diplomático de los EE.UU. reportó al Departamento de Estado que el Secretario de Obras Públicas del gobierno panameño, José Lefevre 1 , había dicho abiertamente estas increíbles palabras: ‘La única solución que le queda a Panamá es que Estados Unidos se tome el gobierno.

Todos nosotros somos ladrones en lo que respecta a dinero. Lo admito’ 2

Lo menos negativo que se puede pensar de estas palabras es que representen una respuesta sarcástica a una pregunta del diplomático norteamericano que el alto funcionario panameño habría juzgado insultante.

Pero lamentablemente este no fue el tono de las palabras y revela más bien el grado de ventajismo corruptor que ya se daba en ciertos círculos gubernamentales.

LOGROS DE GESTIÓN

El presidente De Obaldía Gallegos creó la Policía Secreta Nacional, mediante la promulgación del Decreto Nº 18 del 26 de enero de 1909 y llevó a efecto formalmente el tratado tripartito Arosemena-Cortés-Root para deslindar los límites de Panamá con Colombia.

Don José Domingo De Obaldía Gallegos continuó y amplió la tendencia a prestar primordial importancia a la educación, política que habían iniciado la Asamblea Constituyente y el Presidente Manuel Amador Guerrero, de quien heredó 222 escuelas en todo el país, con una matrícula de 12,360 alumnos y 396 maestros, además de varios otros establecimientos tales como una Escuela de Indígenas, un Kindergarden Modelo, un Museo Nacional y una Biblioteca Pedagógica, adicionalmente el Colegio de Comercio e Idiomas, La Normal de Varones, y la Escuela Superior de Varones, la Escuela Anexa, también la Escuela superior de Señoritas; pero la visión de desarrollo de la Educación en el país que tenía el presidente De Obaldía Gallegos presentaba una perspectiva diferente a la del anterior gobierno y por ello muchas de estas instituciones desaparecieron en un intento de organizar detallada, centralizada y racionalmente la instrucción pública.

Fue retirando paulatinamente a los Hermanos Cristianos de la educación pública, sobre todo en la capital, pero ellos continuaron regentando, por corto tiempo, otros centros tales como las escuelas de David, Colón, Penonomé, Villa de Los Santos y Santiago; la de Pocrí y la de la Isla de Taboga.

En 1906 se había creado la Escuela San Gabriel para indígenas con la intención de cristianizarles y convertirlos en agentes propagadores de la fe entre sus congéneres, pero ésta fue una de las primeras que sucumbió ante el impacto del nuevo gobierno.

Mucho de lo que cambió o bien desapareció fue obra de la administración Amador Guerrero, ‘y es debida en gran parte al entusiasmo de sus Secretarios don Nicolás Victoria J. y don Melchor Lasso de la Vega, verdadero apóstol, este último de la enseñanza entre nosotros’.

Octavio Méndez Pereira en su obra Historia de la Instrucción Pública en Panamá hace una crítica a esta política de educación cuando dice:

‘Hay que reconocer en esta organización híbrida muy buena voluntad, pero indudablemente un error pedagógico. Con razón protestó de ella, en su Memoria de 1912, el Secretario de Instrucción Pública, Dr. Alfonso Preciado: ‘Esta manera de organizar la enseñanza secundaria, con un Ciclo Inferior de estudios comunes y con otro Ciclo Superior dividido en cuatro secciones diferentes, es según mi humilde opinión, poco acertada’

REVOLUCIÓN EDUCATIVA

Ante esta corriente renovadora del sistema educativo, en gran parte gracias a los cuidados y desvelos de Don Narciso Garay, pervivió la Escuela Nacional de Música, que fue creada en 1904 y llegó a convertirse en Conservatorio Nacional.

Estas reformas obedecían en gran parte a dos factores importantes: primero a una ruptura de carácter político del nuevo gobierno con el anterior de Manuel Amador Guerrero, y otra ideológica, que consistía en la visión que tenían los liberales, entre ellos Carlos Antonio Mendoza Soto, Secretario de Hacienda y Tesoro y sobre estos temas, como por ejemplo, eliminar a los religiosos del manejo de la educación pública10.

Estas visiones al confrontarse, antagonizaban con el ideario conservador, si bien ambos propugnaban por la educación primaria obligatoria y gratuita, sus métodos de abordar y dar efectiva solución al problema eran diferentes, de hecho esta conjunción de ideas y prácticas disímiles beneficiaron a largo plazo a la República por cuanto que el analfabetismo disminuyó en muy grande proporción, y en las generaciones inmediatamente posteriores se vio el fruto de todas estas gestiones.

Otro de los aspectos que caracterizó la corta gestión gubernamental de De Obaldía fue la atención que brindó a la construcción de caminos de penetración en el interior del país y la pavimentación de calles de la ciudad capital, principalmente en Calidonia, y la construcción de la carretera a Juan Díaz lo que permitió que la ciudad se extendiera hacia esa área.

Entre los proyectos que contemplaba realizar estuvo la construcción de una carreta nacional que uniera todo el país tal y como lo está hoy, desde Bocas del Toro y Chiriquí hasta la capital, pero este ambicioso proyecto que también fue retomado por Belisario Porras cuando quiso iniciar una carrera de similares características partiendo desde el puerto de Mensabé en su natal tierra, no vería la luz sino ya transcurridos muchos años del siglo XX.

LOS ÚLTIMOS AÑOS

Durante su administración el otorgamiento de grandes extensiones de tierra mediante contratos por términos de hasta cincuenta años de duración que se firmaron con empresas extranjeras a las que se les otorgaban privilegios para la explotación agrícola, forestal, industrial y minera, y el establecimiento en 800 balboas del salario de los Secretarios de Estado (ministros) fueron medidas que provocaron duras críticas en contra suya y de los miembros de su gabinete.

Sin embargo, es pertinente resaltar en su favor que por la autoridad moral que ejercía sobre su familia, les prohibió a sus hijos y familiares cercanos contratar con el gobierno y lograr algún beneficio mientras él fuese Presidente.

Cuán extraña y necesaria parece esta actitud hoy día en que la regla general de los gobernantes actuales es todo lo contrario.

José Domingo De Obaldía Gallegos murió en el ejercicio de la presidencia, su Primer Designado don José Agustín Arango había muerto antes que él, pero el escenario de normalidad política permitió, el 29 de octubre de 1908, una transición sin traumas al Segundo Designado, Carlos Antonio Mendoza Soto, que era una figura del partido contrario, el liberal.

Manuel Amador Guerrero y José Domingo De Obaldía Gallegos a pesar de sus diferencias están históricamente hermanados en la visión de un Panamá, no sólo independiente sino humanamente esperanzador.

Su amor patrio les inspiró esta visión que nos sostiene todavía hoy y que si la perdemos, perderíamos nuestra identidad.

Lo Nuevo